Dat me.
Así pasa a veces.
Sabe, ya lo sabré, por ahora no sé, pero ya lo sabré. Eso… ya tiene tiempo, solo que pues… no siempre te lo he comentado, pero hasta ahorita, todo bien, ya vamos de regreso. “Hay que hacer caso”, Si, te entiendo, te entiendo, pero,— Pues créeme que, Eh, Puede tratarse de cualquier cosa y tal vez a veces, incluso ni, ¡Ni lo identifico! Y puede ser que ni cuenta me haya dado, pero supe que algo pasó. Pero, La mayoría de las veces, eh, Ha sido o se ha tratado para beneficio mío, aunque algunas cosas no han sido agradables, ciertamente, pero,— Al final, ha resultado para bien mío. Entonces. Solamente es asunto de estar alegrará para mí y estar más pendiente de lo que sucede y es todo. Eh, Pero esto ya es algo de mucho tiempo atrás. Si. Pero como te digo, no siempre lo saben las personas, pues mis familiares, nunca lo han sabido, tú eres la primera que lo sabe. Y algunas veces créeme que, tampoco le hago caso. Entonces, cuando es muy fuerte, muy tenso, como hoy,— Si Logró a veces ponerme de nervios. Pero después, casi inmediatamente, eh, Me siento en equilibrio y listo, y listo.
Porque, viene con… como que viene con energía, viene como con… no creas que es algo así muy simple, eh, no. A veces viene con mucha carga. Si. Y lo que yo hago, incluso en esas ocasiones, y en otras que no son precisamente eso, pero lo hago en esas situaciones es:
Eh, pues respiración, respiración, respiración, ya no puedo hacer otra cosa.
Y listo. Con eso. Ha. Pero todo bien, ta interesante todo esto, eh, porque…
Somos…
Somos, eh,— Seres humanos, seres muy muy especiales, eh.
Sólo que, detalhes no nos hemos dado cuenta de eso. Somos seres muy muy especiales, muy
inteligentes, muy perceptibles, muy sensibles. Si hay murciélagos, imagínate, que, traen un radar para no estrellarse con objetos en la oscuridad, porque básicamente no ven, no tienen buena visión ocular. Pues no puede ser que un murciélago, que de hecho puede estar infectado con rabia, con COVID, esté más avanzado que yo, ha, sea más inteligente que yo, ¡no puede ser! Entonces, lo que trato de decir, que, tenemos algo los seres humanos, tenemos algo, sólo está en que lo percibas, lo identifiques, ¡y es maravilloso! Es grandioso, es Divino. Pero cuando no te das cuenta de nada, nada sucede en tu vida, nada especial. Pues qué triste, ¿no? Qué
aburrido puede ser, ¿no? Ni una buena emoción, nada. Ha.
Pero no, o sea, ¡está ahí! Tenemos algo, algo que nos conecta a algo, algo mayor, algo que sobrepasa, porque, o sea, nuestra propia constitución, por que, porque si. Es que te iba a dar un ejemplo de cómo es que nuestro cuerpo, o sea, somos bastante agua, la sangre, si la cuentas como órgano, y la piel… ¿Qué nos queda? Nada. Ya casi ya lo demás ya no nos sirve.
¿Pero te fijas? Toda esa humedad, porque nuestros tejidos están húmedos, están llenos de agua, de líquido. Imagínate, tan solo los ojos o el riñón, El estómago, la vejiga, Dios mío. Y el cerebro está básicamente, pues en una capacita totalmente húmeda o no húmeda, está rodeado de líquido. ¿Cómo es posible que esos tejidos puedan lograr todo esto? O sea, una energía que sobrepasa toda esa materia, porque, está recibiendo una especie de conexión, de energía, de,— Pues casi casi se puede decir de luz, de electricidad, que podría yo decir… una fuerza que no puede contener esa esos tejidos. Pero, lo pueden percibir, lo pueden sentir, lo pueden procesar, y lo pueden conducir hacia acciones.
Y yo siempre me pregunto: Bueno, ¿cómo es que no hace corto cuando pasa eso? Ya nos hubiéramos electrocutado, porque estamos llenos de humedad, o sea, es maravilloso. De hecho, si, tienes razón. Si. Corto circuito. Si, es verdad. Bueno, yo estaba pensando en el hecho… cuando te llegan como yo digo, esos chispazos de energía, ¿pues quién ha muerto?
“Este cuate recibió una señal divina y cayó muerto”
Ha. Pues no. Pero puede ser consciente de mucho más allá de lo que es, o sea, es una capacidad sorprendente. Tal vez aún no nos hemos dado cuenta de los límites.
Bueno, pues adelante, ve a dar la vuelta, mientras llego.
Ya nos echamos una cátedra, una express, de puro cerebro.
Una cabeza bien puesta.
Ayer en la noche estaba pensando en el Titanic, no sé por que se me vino a la mente…
Que ese barco nunca llegó, precisamente a Nueva York, ¿verdad? Y yo quisiera saber, tal vez no me he percatado de un detalle, — ¿Hacia dónde quedó la proa del Titanic? ¿Tú sabes hacia dónde quedó su dirección? En la noche… nunca me había hecho esa pregunta. Todos hablan de todo, de todo tipo de cosas, pero creo que nunca he escuchado que hablen hacia donde esté la proa.
“Ahi van de copiones”
¡Les gusta! Ven que captas, ven que hay, pues como ellos, haciendo nombrar influencia, en la, en la marca, en lo que es visual. Pero no te preocupes.
Yo me preguntaba, pues hacia donde está viendo, hacia donde apunta en el fondo del mar, hacia donde está apuntando. O No lo recuerdo, o no he captado esa información. Y eso me llevó a pensar que,— No sé. Es interesante, me gustaría saber. Pero estaba pensando en otra cosa. Eh, La mayoría de la coraza del barco, y toda su estructura, no tiene mucha soldadura, tiene remaches. Remaches. ¿Si sabes lo que es eso? Pues es un punto de fijación de todas sus piezas, incluyendo pues, su coraza. Y para unir todo esas piezas, de metal, se usó soldadura, pero en su mayor parte, son remaches. Es, es un tipo de clavo, de tornillo que se perforó para unir, como si fuera una costura, ¿me entiendes? Una costura de millones de partes individuales, o sea, de clavos, ese tipo de clavo, pero bien bien grande. Y,— Haz de cuenta que así es, como si se hubiera cosido todo sus partes, para quedar unidad.
Y.
Y se fusionó, ¿no? Se fusionen para sus s e junten, se unan, y sostienen pues, toda la estructura del barco. O sea, estaba pensando en esos tiempos de 1912, ¿Cómo hicieron los ingenieros por optar por es sidra y no usar el tornillo tradicional? Sino un remache, es un perno. Casi fundido. Y usaron millones de esos con el Titanic. Lo que estaba yo pensando, pues es que… que no llegó a Nueva York. Pero cuando iba,— yo tratando de imaginar, cuando iba ese barco a toda velocidad, una ahora antes del naufragio… Yo están pensando en esto: Eh, Cuando se impactó
Con el hielo, Se rompió. O sea, ¡eso fue el problema! Justamente esos remaches se rompieron, se abrieron, salieron, estallaron. Y esa ruptura, llevó a otra y se hundió.
Entonces, ¿y qué con eso? Lo que estaba yo pensando es:
Cuantas cosas seríamos capaces de crear, para nosotros, descomunales, maravillosas. Invencibles. Con las que, la fuerza de la naturaleza, el sol, el aire, el hielo, el fuego, ¡no puedan destruir! Mayor aún, si Dios decidiera usar esas fuerzas en contra mía, ha. ¿Qué resultaría?
¿Realmente estaré en posición de decirle que estoy preparado? ¿Que lo tengo todo? ¿Que mi
conocimiento y sabiduría, mis capacidades invencibles? ¿De verdad? ¿De verdad será así?
Y eso me llevó a pensar en ese ehekcof el tamiz que ya te comenté. Y yo concluí que, no. ¡Dios puede partir lo que sea! Que yo pueda crear y que crea que es lo mejor que he hecho…
No. Qué vergüenza, ha. Que humillación,— Pues que humillado puede quedar el ser humano ante tal poder. Entonces, si uno pues pensará seguido en eso… ¿no crees tú que, modelaría uno un poco más su, nuestro trato hacia los demás? Todo ese orgullo que a veces se nos sube, ¿no? Esa soberbia, esa vanidad. No, no, no. Cómo, pues. Pues no. No nos lleva a nada bueno.
Pero bueno, ahí está. Yo estoy incluso en el proceso.
Pues a ver si esto te lleva a algún lado, el puente de Brooklyn tiene algo semejante, tiene, si no mal recuerdo, remaches de los mismos, muy similares a los que se… Ahí tu imaginación. Ahorita se me vino eso, que el puente de Brooklyn debe tener ese mismo tipo de sujeción, y son unos
pequeños puntos, como si fueran botoncitos, y están alienados en la estructura de metal y se
cuentan por miles. Pero están uniendo el metal, y ya veo. Ahora recuerdo, justo ahorita, que las bases de metal del subterráneo, también las tiene, creo que… ¡creo que Nueva York está lleno de remaches! Espero que no estallen como los del Titanic.
Cuidado.
Cuidado.
¿Si los has visto?
Pues déjame terminar este viaje.