Mafilionne

Astral Rector

¡En un momento dado estamos quemando gente! Todo lo que hacemos con nuestras pláticas, bajamos a Los Ángeles hasta aquí. Hacemos de todo. Ha. Hasta nos volvemos amigos y enemigos de los que nunca imaginamos. Cosas, sucesos, personas, actitudes, personalidades. Nunca sabes cuándo vas a necesitar eso, así que ve sacándole provecho a esas cosas que vives, como hoy, ¡aprovéchate de eso! Que sea tu alimento que te nutre, como si tú estuvieras, OHH, AQUÍ HAY LO QUE ESTOY BUSCANDO, ¡ESTA ES BUENA TIERRA! AHORA A PURIFICARLA, A VER QUÉ SACO.

Algo tiene que salir de ahí, y que eso sea a favor tuyo, —porque, pues, las demás personas pues no se dan cuenta a veces de lo que tú estás haciendo, tampoco tienes que decírselos. Es una meta, es un proceder tuyo, — Personal. Y, Si quieres, Con Dios. ¡Y tómalo a favor tuyo!

Cuando regresen a la casa…
Ya tienes tu resultado, ellos pueden esperar que estés enardecida de cólera, como Jonás, “ERA
MEJOR HABER MUERTO ALLÁ, PA QUÉ”, este, podrían estar así de enojados, pero tú… ¡Feliz de que conseguiste una oportunidad para purificar tu persona! Para encontrar esas cosas que buscas, para que algún día los dobleguen. Y que digas “Tú me dijiste, hiciste, me escupiste, me pateaste, y yo qué te hice“, Es que precisamente eso está mal, eso no es perdonar. Cuando la gente dice que te quiere, es porque te ha perdonado, pero cuando sigues sacando las cosas de atrás… no es que tengan que olvidar, pero perdonar. Si sabes perdonar, no vendrán a tu mente muy seguido esos recuerdo, y lo que es más, no vendrán para repetírselos a las personas que te lo hicieron, eso no es el perdón. Cada quien debe llevar sus procesos, si ellos no lo están haciendo, es cosa de ellos, tú ubícate en lo tuyo.

Siguen trayéndolo y trayéndolo, no dejes que eso te lastime ya, si ya lo venciste, lo estás trabajando, superando, — Entonces ya no está en ti, ¿por qué está en ellos? Entonces son más culpables ELLOS, que tú. ¿Entendiste el punto? Si. Son más culpables los que ya después NO saben perdonar, que el que ya hizo de lo peor y ya no está en eso, — es más culpable el otro por su rencor y por NO saber pasar por alto la falta, sigue condenando a la persona. Entonces, esa cuentas tú no las va a arreglar, tú sigue en lo tuyo, pero tienes que entender en lo
que eran oro eso Dices “la gente no importa”, importa, ¡es que hasta tu enemigo te tiene que importar! Porque tienes que saber qué onda con tu enemigo, qué onda, qué está tramando. Se supone que hay que ser sabios, no pendejos. Ha.

Inocentes como palomas, pero cautelosos como serpientes
Eh. Entonces, no porque le sonríes a tu enemigo es porque eres un hipócrita, sonríes porque tú quieres lograr algo con él, y que te diga él: “QUÉ WEY”, NO, ESPÉRATE, te sonrío porque te tengo miedo.

Nunca sabes cómo va a resultar ni a veces tienes que intentar nada, sólo mantener tu postura, mantener tu convicción, como ya dijimos, tu decisión, tu determinación por lo que quieres lograr. Y, — Tarde o temprano termlanldndrreetirs como brazadas ardientes en tu opositor o tu oliere, lo va a cambiar. Lo mejor de esto es que no le vas a hacer daño, el escritor no traba de decir eso, sino que lo vas ganar para ti, lo vas a convencer, lo vas a hacer dulzura. Lo vas a hacer tu amigo, ¿Por qué? Porque no se va poder resistir a tu buena actitud, a tu buen trato, y al final va a decir: “Toda mi vida, no mames, me la pasé haciéndote daño a ti, no me puedo perdonar esto”, Y llega el momento que, por muy malos que hayamos sido, — de reconocer de alguien que estuvo ahí, soportándonos, soportándonos, esperándonos, eh, Haciendo cosas buenas a favor nuestro. Llega un momento que dices: “No puedo más con esto, no puede ser, esto tiene que cambiar“.

Entonces, Ahí es donde yo decía hace rato: Cuando el oponente cambia esta diowydti el que está haciendo la cosa mala, y dice, “, ya basta, ya no voy a hacer más maldad, me arrepiento”, Muy bien, entonces Paz. Pero cuando NO, aunque no sea tu juicio, recuérdate: Si no quieren, si se resisten… Pues, — Ya está dicha la palabra: Algún día llegará su fin. Algún día.

Esperamos que no suceda. Por eso lo estamos tratando aquí, pero de paso yo estoy refiriéndome a todas las familias que hay en el mundo, de paso, también los incluyo porque, tanta gente que uno tiene que tratar, ¡también tengo que buscar La Paz a diario! La forma de convencer al que me quiere hacer daño a que NO lo haga. Es que, así es como digo que hay que doblegarlos, de otra manera… ¡no hay remedio! No hay solución, no estás buscando, encontrando, obrando nada, por eso digo que, el juicio no es nuestro, si no quieren, Hasta la vida tiene uno que dar, — que Dios determine eso.

Pero llegará el tiempo, el día, como te dije antes, en que pagaran, o pagaremos, si no cambiamos. Puede ser ahora mismo, aquí mismo o después.

Así que la clave es: Aguantar. Pero aguantar haciendo algo, — Esperar, pero esperar con acción, esperar es… conservar todo ese conjunto de proceder que dijimos. Si no, ¿ya cuántos weyes no hubiera yo ejecutado? Ponte a pensar eso. Es que no se trata de eso cuántas veces lo hemos dicho, eso es fácil, pero no estamos logrando nada. Vamos a dejarle ese juicio a Dios. Por eso te decía que, pues Carlos Manso decía: “Si no hay remedio, pues, — Tendrán que morir, los vamos a atacar todos hasta la muerte“, Y eso, sólo es trabajo de Dios, ¿Si? Pero, no estaba equivocado el señor, ¿en qué no estaba equivocado? No es que él deseara hacerlo, lo que él estaba diciendo es que, si no hay remedio, o sea, ¡TIENE QUE HABER UN REMEDIO PARA LO QUE ESTÁ MAL!

Y si NO hay diálogo, si NO hay cambio, en la exortación al cambio, a cambiar para bien…
Entonces córtalo, Aniquílalo, A veces hablamos de primera, segunda, tercera persona, así que, tienes que entender las dimensiones en las que se está hablando. Si tú mantienes tu argumento bien enfocado, vas a comprenderlo.

Posted in ,