Mafilionne

Astral Rector

Debes buscar tu suerte en otro lugar

Pues…
Antes que nada, voy a decir que ya tuve suficiente valor los últimos años para poder salir de
mi casa, y hacer eso que dices. Y lo he hecho por lo menos unas tres veces, cuatro veces, para ser exactos, y no he visto ninguna ventaja en hacerlo. Así que, es por eso que hace un año desistí de hacer eso. Si alguna vez me importó… no me interesa, y eso fue antes que Trump llegara a la presidencia, no tiene nada que ver con nada, no tiene que ver contigo, otro lugar quizás si, ¿por qué no?— Pero no sería con ese fin de mejorar nada, no hay nada que mejorar, para mí… yo tengo un estilo de vida muy distinto, mi vida es así y así quiero que sea, quiero que tenga paz, quiero que esté alejada de la gente que me hace daño, que es negativa, y si no se aleja, me alejo yo, no hay ningún problema, no les tengo que correr, soy quien se va, les ahorro esa molestia.

Si tendría que mudarme, es con ese fin, pero no sería por cambiar nada, porque, repito, no espero cambiar nada de mi vida, materialmente hablando. No, no me interesa, lo repito, sólo quiero pasar el día, el día de hoy con lo que sea necesario. Y ya, lo que se an Eduardo es suficiente.

Ya lo hice, ya lo hice cuatro veces, ya estoy cansado, ya se acabó eso para mí.
Si lo haría, aquí mismo, si, pero no sería ese mi fin. Yo lo que busco es mi paz, ¡y que la gente que me rodea quiera eso también! No importa si es pobre, rica o fea, pero que quiera lo mismo que yo, que quiera paz, que no esté esperando cosas que nunca tendrá, soñando con cosas que nunca serán,— Y pues, gastando tiempo, y no querer estar aprovechando mi compañía, porque aquel que quiere, tiene mi compañía incondicionalmente, y,— Y la valora, ¡nunca será arrepentirá! Aún si lo decepciono algunas veces, todos lo hacemos alguna vez, pero ese
no es mi propósito, decepcionar a nadie. Pero lo que digo es eso, si lo haría, para estar en paz
conmigo mismo. Porque, al final, igual, pues lo que pueda disfrutar ahora, con lo que pueda yo tener aquí, si, ahora, y lo que no, pues no, y ya así de fácil.

Ya no voy a gastar mis energías en cambiar eso,— Porque estoy gastando energías en objetivos que no valen la pena seguir tras ellos. Yo, por ejemplo, casi veinte años Perisur objetivos muy nobles. Sí, muy nobles, muy loables, muy pausibles, muy teocráticos, muy cómo se llama eso, muy…

Eh, di de mi persona, di de mi tiempo, de mis pocos recursos, y fue voluntario, ¿no? Para ayudar a otros. Pero me di cuenta que, el que necesita ayuda era yo, entonces, me alejé de eso. A causa de eso fue que los descuidé a ustedes, a mis hijos. Yo quería estar bien, digo, no me arrepiento, lo que estoy diciendo es que ya lo hice una vez en la vida, y ya, y listo, se acabó. Y ya, ya lo hice, ya no voy a volver a hacer lo mismo. Si Dios me lo toma en cuenta, bien,— si no, ni modo, o sea, ¿qué voy a hacer? No puedo hacer nada. Dios es perfecto, él va a buscar cómo quiera. Es decir, eh… entregar 18 años, ayudar a otros a la teocracia, a preparar asambleas, ir a buscar a los merecedores, para,— Todo eso estuvo perfecto, maravilloso, tal vez fue lo mejor que haya hecho, pero no fue para mí, fue para otros. si alguna Emi me ayudara Dios no lo sabrá yo no me interesa.

Si algo vale, Dios.
Y si no, pues no y ya, me da igual, créeme, ha. Porque yo no puedo decirle a Dios qué es lo que se va a abecé con eso, no, ha, él sabrá, él es perfecto, él obrará lo justo para mí. A penas llevo 10, me faltan otros 8,9, ¿no? Para tratar de hacer otras cosas. En estos últimos años, me la he pasado en mal estado de salud, es un asunto mío, ¿no? Pero bueno, así es la vida. La otra mitad, pues me la he pasado padeciendo,— pero, pues yo le descuento esos casi 18 años, estoy contando desde el 2000 nada más, la cuenta es más larga todavía, es desde 1991. Entonces, Ya lo hice, y tuve la dicha de servir a otros. Ahora, ese tiempo se me fue,— no digo que lo perdí, dije que se fue, y no hice nada para mí, no me preparé, ni siquiera entendi mi idioma, no dejé nada para mí, lo entregué todo, alma, corazón, recursos. A la mera hora, pues no puedo en diez años simplemente decir: “Ay, ya salí, ya me dedico a esto, a ganar dinero, ya, ahora si, ya“, No, porque tampoco lo he hecho, tampoco me he dedicado a eso, meramente. Ya dije, así como te dije,— Nada de estar haciendo cosas. Si yo dijera, fueron, ¿qué? Si, más de veinte años que yo estoy sin hacer nada para mí, nada, absolutamente nada, ni una casa, nada.

Todo fue para servir a otros, fue altruismo, fue devoción.
No me arrepiento, sólo estoy diciendo por qué ese tiempo se me pasó así, por qué estoy así. Nunca me dediqué, esos veinte años, a ganar dinero, me dediqué a otras cosas. Entonces, pues…

Ahora son 9 años que a penas estoy aterrizando en lo laboral, sin ningún historial bancario, porque nunca tuve una profesión donde yo pagara impuestos, nunca tuve un negocio, yo no era un hombre de negocios, yo era un predicador, yo era un hombre entregado a Dios. Esa vida, ¿qué hay para mí? Nada. Ojalá hubiera sido corrupto, entonces hubiese comprado terrenos, propiedad acá, bajo la manga, negocios. Para cuando me retirara, eh, tuviera algo a que dedicarme. Pero no, te dije: Entregué mi alma, entregué mi espíritu, entregué mi, mis recursos, dedicarme de buena gana, nadie me obligó a eso. Y no me arrepiento. Entonces, realmente es una historia muy dura, muy concisa no hay ningún engaño aquí, toda la gente que sabe de mí sabe. La gente que se unió a mi. Estoy seguro que esa parte de mi no la odia, ni se arrepiente, porque mucha gente se benefició de eso, ¡porque no debería ser así! Nosotros entregamos tiempo, energías, recursos. Cuántas veces lo dijeron, de muy buena forma, otras personas con muy buenas intenciones: “Está bien, te costó predicar, ayudar a la congregación, pero quédate aquí, ya no te vayas“, yo les decía: Gracias por su apoyo, gracias, “no lo tomes a mal, pero, piénsalo, ya no te vayas“. Imagínate, era 2003,201
R cuando volví otra vez y me lo vivieron a decir los ancianos: Usted realmente si se va a regresar para México.

Admirable que usted cuida su privilegio, tanto sacrificio, no tener nada, ningún carro, nada…
No, no tenemos nada, pero lo que tenemos lo usamos para ayudar a los demás.

En lo teocrático no tuve un error, ni uno solo.
Mi error fue mio, fue personal y fue de mi, no fue ningún error teocrático, ningún error de fe, falta administrativa de parte de la Congregación Cristiana, ni una sola, al contrario. Al contrario,
A cuantos no recomendé yo, y ahí están, me alegra tanto saber que siguen ahí, no por mí, pero tuve el privilegio de recomendarlos. Pero que, tenía que hacer eso, pues alguien que tuviera tiempo, alguien que no quiero diera ir en pos de las riquezas, alguien que quisiera gastar dinero, ir de un lado a otro con los ancianos, preguntar, organizar. Yo lo hice,— No fue ningún error, ninguna falta a las normas de enseñanza. No. No. Fue algo personal.
Yo revelé, yo quise ecqnjsir y fue mi decisión, incluso toesvqiw me fue ron dtiempi de pensarlo,
¿Por qué? ¿Por qué me dieron esa consideración? Porque inmerecidamente yo tenía esa consideración. Por lo que había hecho los pasados 18 años, ¿y cuál fue la consideraron? Pues que lo considerara, si realmente era lo que yo quería. Me dijeron: “¿Ya estás listo? ¿Cómo está tu situación? Blah, blah,— También se acabó. Entonces, eh.

Tal vez, eh.
Yo no no se no hice del todo bien, porque a mis hijos los deje sin una oportunidad de más.
Por desgracia tampoco tuve el tiempo de hacerles ver el valor que eso tenía, ojalá lo encuentren ustedes,— quiero hacerte ver que es eitmeok fue sus desconectado de todo sabiéndolo todo, pero no involucrandome en nada. Vivir para servir a otros, qué honor tan grande. Por eso lo único que me quede especialmente. Aunque suene absurdo, lo único que me quedó, incambiable,— Es mi relación con DIOS. Dirías: “Ah, ¿pues cuál relación tiene?“, DIOS, con mi padre. Dios lo sabe, yo lo sé. Eso puedo decir yo que es, claro, hay otras cosas, pero eso es lo mas sobresaliente para mi.
rowowuebeso estén minvotalf. Siento está ahí, nunca se va a ir, nunca. Entonces, nada personal contra nadie, nada, sólo…

Nada, nadie.
Nada. Al contrario, agradecerle a mucha gente y a Dios.
Ahora. Ahora que me dices esto, pues imagínate, en parte es tan…
Tan Desconcertante para mí, porque yo no, o sea, no me preocupa. Francamente no me preocupa, a un grado normal, ¿no? No voy a perder mi juicio: “Ay, Dios mío, qué voy a hacer
no, tampoco. Pero lo me preocupa porque, o sea, nunca he…

Siempre he confiado en Dios.
Site more el camino que él me mostrará la salida, por muy difícil que sea. Y todo lo que aprendí en tantos años, ¡yo lo he practicado! Yo lo he aplicado para mi. Ahora para beneficio mío, ahora si,— Ahora si es para mi propio bien, ahora si yo… ¡Dios me ha escuchado a mí! Y ha visto que me aflige realmente, porque, antes no había tiempo, ¿con quien iba a hablar? Yo era el que tenía que dar ánimo, yo era el que tenía que ser fuerte, yo era el que tenía que confiar a los demás, pero, ¿quién me iba a animar a mi? Todo era confidencial, tu mamá no podía saber ni debía, ¿cómo me iba ella a ayudar? No podía, estaba limitada. Ella apoyaba todo lo que estaba en su mano, y jamás voy a olvidar eso, nunca. Mi Dios, mi divino Dios, le va a recompensar todo eso que maravillosamente hizo a favor de muchas personas, a través de mi, y a través de ella misma, porque no puedes imaginar el alcance que eso tuvo.

Entonces, mis últimos diez años no, o sea, lo que quiero es eso, paz, tranquilidad, armonía en mí mismo, ahora si darme tiempo de llorar, de padecer a gusto lo que padezco, lo que he padecido toda mi vida, de
poder compro ser tantas ocasiones tiempo realmente para mí.
Sé que Dios… estoy muy lejos del agrado de Dios, y al mismo tiempo sé que él está conmigo. Es decir, que yo sé lo que espera de mi. Por eso,— Por eso yo también me explico, yo sé lo que le debo a Dios, yo sé que él espera que actúe de cierta forma, yo soy franco. Pero no por eso él me Manda VERGA. No, no. O sea, de hecho ya tuvimos una situación así él y yo, pues muy traumática, créeme. No sé la recomiendo a nadie, no vas a lograr nada, más que culparte más, sentirte peor, y lastimas a quien menos debes lastimar, es a tu divino Dios. Si, ya pasé por eso, ya pasé por eso. Ya entré en polémica con él, y entramos en situaciones muy delicadas. Al grado de yo,— Decirle: “Ya, aquí rompemos”.

No. Mi divino Dios.
Bueno, yo te lo revelo, porque quiero que sepas que yo no le estoy atinando a nada, esas cosas.
Si alguna vez tú, no te estoy pidiendo nada, si, o sea, quiero ser claro, no ser como Abi, que no tiene ninguna idea para las cosas,— Abigail, cuál Abi. Pero te fijas, yo no tengo esa maldad contra la gente, yo todavía le digo ‘Abi’, como si se mereciera tanta delicadeza.

Si alguna vez, digo, no te lo estoy pidiendo, puedes guardar eso en tu corazón y decírselo a tu
mamá cuando tengas que hacérselo saber, en un momento apropiado, yo sé que lo sabe, pero
Que maravillos resulta ser cuando alguien lo nota y te lo deja saber, que,— Lo que ella hizo cuando yo estuve con mi familia ustedes, eh, Lo que ya dije. Y nada fue en vano, y mucha gente, muchas personas se beneficiaron, muchísimas, no tienes idea. Y, Eh:

Tendrá el galardón, la recompensa de ese divino Dios maravilloso, porque nada puede ser en vano cuando se hace para él. Y ella tendrá esa recompensa. No de mi, o sea, nadie está aquí involucrado, sólo Dios, se lo recompensará Dios. Entonces este día, eso de algún modo se lo dejas ver a ella, le hará mucho bien. Porque, se lo merece, se lo merece que alguien se lo diga. Yo sé que Dios ya se ha encargado de hacérselo saber,— Pero bueno, faltaba mi reconocimiento. Yo siempre lo he sabido, siempre lo supe, pero yo creo que faltaba ser más claro contigo, y todo esto es a respuesta tu pregunta, porque la pregunta es, eh, muy profunda para mí. Le das a lo que está en mis verdaderos motivos, mis intenciones, mi corazón, y es parte en eso. Si yo estoy como estoy, es porque así fue como elegí, y así vino a ser el destino que elegí. No digo que esté mal, pero para otros quizás sea el más miserable, y sin embargo, sólo yo sé la verdadera historia que hay detrás de mí, y de aquellos que de algún modo la compartieron.

Para mis hijos…
Sé que también serán beneficiados por eso, porque también lo vivieron, también hicieron
sacrificios. Yo los tenía por horas dando cursos bíblicos fuera de la casa, y mis disiciloulos creo que por eso fue que se bautizaron, porque vieron a ustedes… todo el empeño, el esfuerzo que hacían por estar ahí, soportar tantas cosas. Sobre todo el estilo de vida que se llevaba, que no era un estilo de vida mediocre ni de estúpidos, ni de pobre ni de retrasado, ni nada que ver,— eso todavía esta de verse, todavía se revelará si la obra que se hizo ahí, fue en vano, buena o malo. Dependerá también en parte,— en parte, si, en parte de lo que ustedes, mis hijos, quieren hacer con todo ese legado. Si no pueden conocer, entender todo… ¡se lo van a perder! Va a ser un desperdicio, una lástima. Pero bueno, yo le dejo las cosas a mi Dios, yo no puedo forzar nada, yo sólo expongo y ahí está. Ahí está en la historia misma está la cuenta, el mismo tiempo que ha transcurrido. Y otros se preguntaron: “Amatista, pero tú qué, ¿tú qué has hecho? ¿Qué vas a hacer?

Pero nunca olvides ese hermoso legado que tienes, y no por mí, por tu mamá, sino por lo que
hicimos, no por lo que somos, por lo que hicimos,— No pudo ser en vano, no. Por eso digo que todavía está por verse, todavía. A menos que realmente, tú, yo, tu mamá, tu hermano, lo
den por perdido. Yo nunca lo di por perdido, simplemente fue un cambio de circunstancias, pero el legado está ahí, la base está ahí, depende ya de cada quien.

Ahora, ya no permito desperdiciar más tiempo, ni, eh, darle la oportunidad a más gente de que me humille, de que me denigre, de que me falta esto, me falta lo otro, — No, no me falta nada, no necesito nada. Lo que necesito, Dios me lo proveerá a su debido tiempo. No estoy aquí para mendigar. Mi divino Dios dice que nadie que confíe en él va a estar pidiendo comida, me he dado cuenta de eso, no tengo porque pedirle a nadie comida, la comida llega, estará ahí, ¿cómo? No lo sé, pero voy a comer.

Así que, en eso estoy, y le pido a mi divino Dios que me ayude a manter-me así.
Que, que por lo pronto estaré un tiempo, tiempo que precisamente él quiera permitirme, y que pueda
estar a salvo, aquí, justamente de personas que, ha. De toda clase de personas, ha, (RISA ICÔNICA RELAJADA, CORTA, TRANQUILA, COMO SUSPIRO BREVE) que quieran alterar ese estado de tranquilidad que quiero,— Creo que, muy merecido, después de tantos años. Ojalá comprendas mis palabras, no hay nada de malo en ellas, no estoy albergando nada negativo contra nadie, ningún rencor, no, no, repito, no tengo nada contra nadie. Como te dije, ah, hace rato: No espero que nadie toque mi puerta, yo ya las toqué, ya las toqué con lágrimas. Con ollas de 6,7 kilos de barbacoa, borrego, enchilada natural, que llevábamos para compartir con mi familia de sangre.

Eh, yo ya ya toqué esas puertas.
En todo caso, les corresponde a los demás seguirlas tocando, pero yo no espero que hagan nada.
Esto que estoy hablado, no espero que hagan nada a favor mío, es muy franco, sin ningún rencor, te lo
repito, nada malo está en mi corazón, nada. Eh, yo ya toqué esas puertas, yo ya dediqué mi tiempo y recursos a eso, también hacer las pases con los demás, hacer buenas relaciones. Ya te dije, yo con lágrimas, recursos, con mucho coraje, a veces, con mala salud, con tanta impotencia, etc. Ya lo hice, ya mi conciencia está en paz, ya perdoné a todos los que tenía que perdonar, si alguien no me ha perdonado a mí, pues no es asunto mío, cada quien debe atender a sus propios juicios que tenga en su vida, su corazón, yo no tengo nada contra nadie. Por eso digo: Yo ya ni espero que nadie toque a mi puerta, literal y simbólica, ya considero que hice mi parte.

Y ahora lo que tengo que hacer… en eso estoy, en eso estoy enfocado ahora. Ahora me toca atenderme a
mi, atender realmente a lo que es mi vida, lo que me falte hacer para con Dios, sobre todo. No sé cuánto tiempo me tome, por eso digo es mi tiempo de atenderme, de ver por mí mismo, en ese sentido. Yo no estoy trabajando para lo que estoy haciendo no me da más que para comer, y no por eso estoy lamentándome,— estoy orgulloso de poder hacer algo que me permite comer, donde vivir, ¡es maravilloso! Si no me dan propina, ni modo, no por eso se me va a caer un diente, un ojo, nada me va a
faltar. Sigo completo, tal vez tenga más sin eso,— Porque, como siempre digo: Dios no se queda con nada.

Por ahí va la idea de lo que pretendo, sea aquí, donde stop o del d pueda hacer esa es la idea que
quiero hacer, no quiero hacer ninguna grande cosa sobresaliente, tampoco, sólo paz, paz con la gente,
paz con Dios.

Ya extrañaba ese final.
Hasta parece un aplauso de 15mil o de seis mil, en el Tres Guerras.
Inforum de Irapuato. Esos aplausos eran como estar… no sé en qué dimensión, una dimensión elevadísima, que, lo único que decía: Si algo bueno acabo de hacer, Dios mío, que en la vida de las personas, pueda hacerles un bien,— ¡Que se olviden de mí! Que se olviden de quien lo dijo, sino que vean de dónde vino. Porque, créeme que, llegó un punto en el que me incomodaban esos aplausos también. Y después corregí mi,— Mi idea, porque se los dedicaba a Dios. Se los dedicaba a Dios.

Ay, son tantas cosas.
Pues ahí está. Creo que respondido a tu pregunta.
¿O quedó algo?

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