Sí, y especialmente mi familia, no puedo creer que digan que no tienen dinero para prestarme, veinte dólares, por eso dejé de hacerlo.
Es todo.
Entonces, ¡tú haz la diferencia! Comparte lo que tengas, lo que puedas, así sea un dólar o cinco, un plato de comida o un pan,— Harás la diferencia inolvidable, tendrás la gratitud de las personas, tendrás su corazón, más aún aquellos que traen mil dólares en su bolsa, tú haz la diferencia con un pan, con un plato de comida, con una sonrisa. ¿Si? Entonces, te decía que yo no quiero ser así, tú tampoco seas así, haz la diferencia.
Y bueno.
Ahora, creo que lo mejor que pudiera hacer es eso, no interrumpir tus propósitos y tus gastos, ni mucho menos, o sea, ¿por qué tengo que hacer eso? No tengo por qué hacer eso, entonces, quiero que tú inviertas en ti, tú creas en ti,— digo, es muy independiente a lo que tú me has ofrecido, no
esoybkegandolo ni menospreciando, sólo estoy diciendo lo que hay detrás de lo que me impulsa a no esperar nada más de ti, ya tengo lo mejor y con eso estoy bien. Entonces, pues tal vez yo tampoco te puedo apoyar como tú necesitas, pero tampoco quiero que tú te desprendas de lo que puedas tener para ti, úsalo para ti, ve para ti, por ti. Entonces, yo sabré cómo seguir. Si yo no te coadyugo en ese sentido, pues tampoco quiero quitarte, de alguna forma. Yo no estoy despreciando tu voluntad y lo que tú quieres hacer, eso es muy a parte, yo valoro eso y yo lo acepto, y no lo estoy menospreciando, no, no, eso es muy a parte. Lo que estoy tratándolo de decirte, es…
¡Muy simple!
Si tú tienes algo, úsalo, úsalo y comparte con los que tienes ahí, haz la diferencia, como no lo hacen los demás, tú hazlo con un pan, con cinco dólares,— y al caso valdrá hasta más, tendrá más mérito, porque das de lo que no tienes, básicamente. Entonces, te estoy instando al enfoque, a un enfoque que yo tengo, a que puedas verlo. Y no estoy, te repito,—
Menospreciando nada de ti, porque lo sé, sé lo que tú quieres y sé lo que tú pretendes, ¿si?
Y, entonces, no te preocupes, tengo la mejor parte, salí ganando este año.
Es todo.
No necesito más nada.
Así que, gracias. Gracias.
Te decía, tú no necesitas nada de mí, ni de nadie, solamente estoy con una idea de que sepas que no me gusta, eh, que padezcas, que estés batallando con lo que necesitas. Y bueno, si ya lo estás haciendo, Dios te bendice y estás saliendo adelante. Sigue, sigue, úsalo para ti, no te preocupes por mi. Vendrá el momento, yo lo sé, venga o no venga, no importa, no cambiará nada, aquí no hay nada de por medio. Así que, es asunto de enfoques, ¿si?
Así que, pues qué bueno que me hablaste sobre Monse.
Creo que era necesario que te dijera eso, y hoy fue el día. Así que, no me vengan con que no tienen dinero, treinta años, no me digan que no tienen.