Fíjate que, por ahí vi,— y es algo que siempre he dicho, sin embargo, no me canso de es bar algunas
cosas por aquí, por allá, y me doy cuenta de la gran raíz. Que hay pensar uno piensa
Pie señor ahí uno piensa que en la medida como uno trata de ayudar a alguien, en esa medida te ayudas tú mismo. O sea que no importa realmente si no ayudas a nadie, si no logras vamos a decir salvar a nadie. Pero en el proceso quizás te salves tú, logres el bien para ti, y eso en sí ya es una gran ventaja. ¿Ahora de qué estoy hablando? Ha. Que, a veces en el proveer que uno tiene aquí en una charla como esta. Si tú o yo no sacamos ningún beneficio de esto, al final… algo se quedará en la conciencia de uno u el otro, en un tiempo en el que… realmente no sepamos qué hacer,— y ese algo, que quede ahí, fíjate, quizás haga la diferencia, nos rescate de algo muy malo. ¿Y todo por qué? Porque en el proceso de haber competido algo bueno con los demás, te ayudas a ti mismo. Yo te lo he dicho: Hablar alivia. Tienes una forma de expresarte, escribes, escuchas, y vas dando tu… tu versión. Quien sabe, quizás eso mismo nos está ayudando, somos los primeros.
Exacto.
Exacto.
Exacto.
Y tal vez yo no lo sabía completamente en ese momento, y al mismo tiempo eso favoreció que yo pudiera procesar algo en mí mismo. ¿Te fijas? Entonces, eh, esto que hacemos, fíjate, esto que hacemos, es tan simple. Si encuentras esas connotaciones, son muy buenas. A veces las personas no tienen tiempo de escuchar esto, no saben cómo expresarlo, se confunden, no entienden, quieren respuestas fáciles, muy cortas, muy sencillas, y a veces no se puede. La vida no es a veces tan simple. Es decir, tienes que entender todo los parámetros, — Pues la gente no está dispuesta a invertir tiempo para expresarse así, y por eso se nos va afectando. Cosas que antes te he dicho, que uno puede perder la facultad del habla, ¡pudiera perder uno otras facultades! Si uno encuentra la forma de expresarlo.
Entonces, por eso digo: ¡Gracias! Porque cada charla así, en realidad me beneficié yo mismo. Ha. Por eso tú también forcinha embútete, intervén, “tengo la mano, ¡tengo las dos! Y el pie“,
Intervén así como lo haces. Y lo que digo es que, a nosotros mismos nos puede echar la mano
nuestro propio… nos puede echar la mano, ¿quién? Todo esto que consideramos, a veces. Es para nuestro propio bien, si. En el proceso,— o sea, para qué ir con un terapeuta, digo, está bien, ¿no? Pero finalmente uno puede crear algo saludable así, de esta forma. Bueno, pues
puedes sacarle esa ventaja. Lo que quiero decir que, en el proceso yo también me beneficio. Quizás hubiera tenido otra historia, para que veas qué tan significativo es para mí, hablar. Tenía
muchas cosas que decirle a muchas personas, desde mi juventud, y nunca supe cómo. Sabía qué cosas eran, pero nunca supe cómo. Fíjate. Me volqué hacia escribir, y después encontré
que, ¿pues a quién le escribía? A quién escribo, espérate, ya estoy escribiendo. Cuando digo escribir, no me refiero a eso. Pero cuando escribía mis… alguna conclusión, alguna observación de algo, algo que tenía que expresar en mi opinión, por lo que sentía,— lo empezaba a decir.
Si, pero como te digo, de repente me di cuenta y me pregunté: ¿A quién le escribo?
Entonces, volví a ver en esa disyuntiva décadas después.
Tenía muchas cosas que expresar, pero ahora… ¿a quién? Si. Antes era cómo, ¿cómo lo hago?
Y si, de dos personas, con las que podía uno hablar, o una, en mi caso,— finalmente nunca supieron nada de lo que yo quería expresar, realmente nunca lo supieron. Eh, y ahora, por lo menos, fíjate, es gran ganancia que tú prestes oído. Que, pues no proviene de mi, proviene de cosas, experiencias, de observar. Pero si dijera yo, si expresara yo, lo que han hecho de mí, lo que ha provocado en mí tantas vivencias, tantas historias, la observancia, tantos años de procesos, de todas esas actitudes, comportamientos, cosas negativas, oso ticas
Eso, eso sería otra historia, sería otra historia que contar.
Sólo llegué a este punto para decir que: Qué importante es que uno se pueda expresar. Y que se pueda uno expresar con… con propiedad, con palabra para sinceridad, una honestidad; no quería usar esa palabra,— con una honestidad tal que… que estás expresando tal cual, con tu corazón, tu espíritu, sin tratar de impresionar a nadie. Pero a veces movamos por l mismo pues así como te motiva a mí tratando de… exacto, de encontrar tu público. O esa persona que te va a escuchar, que lo va a entender, que te va a entender a ti y que quiere estar contigo, no por otra cosa, sino que simplemente quiere estar contigo, — No porque tiene caderas grandes y va a parir mis hijos, porque tiene un buen trabajo y va a cuidar de mí. No, no, eso no vale nada, vale muy poco.
Por eso es que yo digo esto, de que agradezco… tú, vino a ser ahora …
Como haya sido, te das el tiempo. Y bueno, es todo. El poder expresarse es una curación. Aunque realmente se quede ahí, expresarse, “por qué esto“, “por qué lo otro“,— lo que hacen es exactamente eso, impulsarnos a hablar. Si no podemos, pues escribir. A través de soledad, de lágrimas, estar escondido arriba de un árbol, o por horas, escondites oscuros, tiempos de mucho miedo. Tiempos de mucho coraje contra todos… y, yo pasé ese proceso solo, solo, A PELO. ¿Te acuerdas esa frase? A PELO.
Estoy diciendo que: Cómo poder salir, cómo entender tantas preguntas, tantas cosas que uno siente, que yo sentía y que, fíjate, naturalmente me impulsaba eso a escribir, a pensar, a llorar, a sentir y tratar de expresar. Pero, pues qué difícil es poder expresarse. Sobre todo cuando tienes personas que te rodean que no pueden… ¡es mejor que no digas nada! Ha. Van a creer que estás tan mal, que luego… ¡mejor cállate! Mejor no digas nada. Si, porque… no lo comprenden.
Bueno, pues ya te transmití algo mío, y esto no es sacado de ninguna lençóis, no está copiado de ningún libro. No. Creo yo creo que a las personas siempre les gusta ver algo, y ver algo que sea diferente, es decir: Un enfoque diferente.
O sea, ¿yo cómo puedo ver algo diferente? Si sigo en esta tierra, ¿qué puedo ver diferente? Mientras estemos aquí, sólo se trata de enfoques. Puedo estar feliz en el desierto, y feliz con lo que estoy viendo, porque mi enfoque es muy mío, y me hace feliz, me satisface. Me puedo reír, me satisface lo que veo. Es que, yo aquí soy feliz.
“Ah, ese idiota“
Es que yo tengo un enfoque.
A veces una simple fotografía, ¿si? Puede inducirte a que la mires muy seguido. Por ejemplo, hay cuadros de obras de arte así, ¿y qué es lo que tiene? Ese enfoque, la esencia de la luz, el color. ¿Qué es? ¿Qué te inspira?
Pero, yo lo que decía en su momento respecto a la Modelo, es que, tal como eso, el café y hace mucho tiempo el tabaco, siempre aparecen en escena cuando el ser humano se quiere recrear con algo, ¿no? Como que le dan la idea: “está tomando una Modelo, y eso te inspira algo“. Soo, pensé por eso. Pues tú decides si vas a seguir usando o no, no altera nada. Además, tú no estás promocionado nada, ni evidentemente te estás cayendo de borracha, simplemente es una Modelo y ya. Está muy bien así.
¿Cómo se iba a integrar el asunto de la Modelo? Lo vas integrado muy bien, es inofensivo el asunto. Inofensivo. Así lo puedes mantener ahí, sin problema. Pero puedes usar otros enfoques, lo puedes quitar, en este y aquello.
Agradezco también que seas ese medio, y quizás algo se esté logrando y aún no sabemos, sólo
basta dejar que las cosas que hemos considerado puedan fluir, y ya veremos qué pueden producir. Hablas con el que el que ya se las sabe.