Que relajo, hombre.
Ya está la operación.
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Si los he visto.
Muy cortos.
No, claro, el sueño es lo mejor que puede haber, digo, la comida está bien, ¿verdad? Pero yo creo que el sueño te vuelve loco. Si lo eliminas… el sueño es una cosa casi casi indispensable. No, pues ya. Nomás quería decirte que, todo esto que me dices que te ha sucedido con tu mamá y todo, no es que no me interese. A lo mejor tu mamá cree que yo debería hacer más o decirte, ¿o qué la motiva a que diga que tú me menciones eso? Tal vez piensa que me lo ocultas. Pero en realidad, quería decirte que te agradezco la confianza. Y la otra vez me platicaste de que, las cosas en cuanto a, algo relacionado.
El hecho es que, eh…
Cualquier uso que hagamos de cosas que nos puedan coayugar, para sentirnos mejor… pues es cosa de cada quien evaluar qué tanto nos va a afectar. Tenemos, eh, la fuerza y el valor para mantenerlo en su debido lugar.
¿A qué me refiero? Pues al uso de cualquier sustancia, cualquier cosa.
Cada quien es responsable de su uso. Y ya, es mi opinión. Eso te incluye a ti,— tú por ejemplo, me has hablado del café, la Coca-Cola, todos en algún modo destruimos nuestra vida, nuestra salud, de alguna forma. Ha. Y creemos que está bien, o que no estamos haciendo nada malo. Pero; Por ejemplo, algunos ven pornografía. Eh, usan cigarrillo, usan música, etc. etc. que no respeta, eh, el civismo, la decencia. La música que hace referencia a otras cosas degradantes, y la gente no se percata que ese consumo de cosas le están haciendo daño. Entonces, ¿qué estoy diciendo? Que todos consumimos, si no es droga es otra cosa. Y al final, nos está haciendo daño también.
Por eso es que yo no exagero, “ay, que fulano consume esto y consume lo otro“, yo también consumo cosas, — a veces con el hecho de estar pensando como no debo… ¡estoy envenenándome! Auto envenenándome, inconsciente o voluntariamente. Y de paso, me llevo a todos, ¿si? Y no me importa, en un momento dado. El propio odio destruye a la gente, su buena imagen, su buena reputación. Y a veces no se fijan en eso los demás, nomás se fijan en los adictos, los que ven tirados en la calle, los que están fumando, ha,— pero tenemos pura clase de vicios que no son tan evidentes, y son quizás hasta más destructivos. Si. Más destructivos, porque degradan más a la gente, y empujan o llevan a gente a acciones muy muy malas. O sea, ponte a pensar, en un momento dado…
Okay, pérame.
Listo. Fui al baño, son quince minutos de cortesía y dice que ya no, ya me va a cobrar. Ya, órale, cóbrate y ya, pero déjame salir.
Bueno, lo que decía es: Yo no me admiro, porque sé que todos tenemos algo que vencer, no necesito estar en las condiciones de los demás para saber o decir que estoy peor u otros están peor que yo,— porque son alcohólicos, porque son esto, lo otro, adictos a algo, hasta a ellos mismos. Ha. Si, eso se llama la glotonería, son glotones, son demasiado vanidosos, quieren ponerse mucho oro, muchos lujos, muchos perfumes caros, se idolatran a ellos mismos, y eso en si, es una adicción. Son gente vanidosa que se halaga demasiado a sí misma, demasiado ego, demasiada vanidad, para exaltar QUÉ COSA,— ¿Tanta estupidez? Como Donald Trump.
Pues en sí mismo es un exceso, un exceso, ¿si? Es en sí un exceso de sí mismo, de lo que estás abusando en ti mismo, y eso te lleva a creerte… de una forma, mejor que otros, etc. o sea, te va llevando a cosas negativas, y te llevas a otros entre las patas. Por ejemplo, él decía ayer: “Ah, si, estamos derribando las lanchas allá en Venezuela“. Los pescadores de la región tienen miedo de ir a pescar, no vaya a salir lo mismo y que un dron los elimine.
Y dice Trump: “Oh, si, pues lo siento, no va a haber pesca, vamos a seguir derribando. Ya llevamos cuatro, y cinco, y así vamos a seguir, no los vamos a arrestar, los hamos a volar“, así dijo él. Órale.
El caso es, lo que trato de decir: Son excesos del ser humano que, como dijo Jesucristo, lo que sale de la persona es eso, y eso es lo que es podredumbre, es… la verdadera porquería es eso, no lo que me meto.
Lo dijo él, eh.
¿Te fijas? Entonces, no, con esto, ¿verdad? — Se entiende que estamos usando una forma de excusa, no, no, no estamos excusando nada, yo estoy diciendo que debemos ser más juiciosos, sólo eso. Cómo reaccionamos, cómo opinamos, creemos de los demás,— Y considerar a nosotros mismos, qué sale de nosotros, qué emanaba de nosotros, y no creernos tan pulcros, porque algo debe salir de nosotros, que contamina a los demás. Y eso es lo que realmente hace daño, no lo que entra. Entonces, qué interesante que, el punto de vista de, digo, desde el punto de vista espiritual… se mide de otra forma, se observa, se valora de otra forma.
Entonces, pues de mi parte yo no me admiro, no me voy a admirar.
Tu madre, su preocupación, su opinión, y lo que opinen otros más… finalmente con el motivo de, — No dudo que sea un buen motivo, motivo de ayudar. Ahí está un ejemplo, pero yo no me admiro.
“Ay, por qué esto, por qué lo otro“, como te repito, todos tenemos algo en qué mejorar, que cambiar, que podemos, eh, controlar. Y sobre todo, cuidar lo que sale de nosotros. Eso, incluso a veces sin hacer mucho.
Te voy a poner un ejemplo: Hace rato unos minutos dije del odio. El odio por ejemplo, el rencor o la venganza, ese tipo de sentimientos, emociones hacia otros,— pues no los estás aniquilando, no los estás eliminado, no les estás haciendo… tal vez estás muy lejos. Y si tú no controlas eso, y empieza a producirte cambios en tu opinión, sobre esas personas, etc. Llega a ser tan mal en ti mismo que,— puede que a la vista de las demás no pase nada, no sepa nada sobre lo que ocurre en tu interior, y las otras personas a las que tú odias o sientes esa aversión, ¡tampoco lo sepan! Es un sentimiento tuyo, interno. Íntimo. O sea, me refiero, está en tus entrañas. Y no estás haciendo nada, puede pasar mucho tiempo, pero si no se va de ti… eso constituye en sí mismo, que los estás asesinando, a esas personas, por tus malos deseos, emociones que sientes hacia esas personas,— equivale, otra vez, desde el punto de vista espiritual: A ser un homicida.
Entonces, no necesito yo tomar un arma e ir fica ante quitarle la vida a alguien, para convertirme en homicida. Yo puedo serlo sin darle ningún disparo a nadie, físicamente hablando. Lo puedo hacer desde mi corazón. Me vuelvo eso, me vuelvo un homicida,— y fíjate, culpable de sangre, si no cambio esa actitud.
¿Y cuántas personas no podemos tener o haber desarrollado sentimientos así, a veces? Nadie lo sabe. Y no hay que admirarse, todos tenemos esas reacciones. En algunas películas de Hollywood, se presentan súper héroes, a personajes del futuro, robots, por ahí en los 90s, está robocap, terminaron armonizando,— ¿y de qué estoy hablando? De las ideas, de las personas. Por ejemplo, ahí en el entretenimiento que, siempre caen a que el ser humano en su
conciencia, aunque sea una máquina, un clon, mitad humano, mitad esto,— siempre tienen la idea, no pueden separarse de la naturaleza humana, la conciencia humana, el dormir humano, la sensibilidad humana. Estoy hablando de treinta años de cine, donde yo he visto eso. Los guiones, las historias, las hacen ciencia ficción, o surrealistas. Nunca pueden despegarse de esa conexión humana.
¿Y por qué puse este ejemplo? Por lo que estamos diciendo, ¡somos humanos! No somos máquinas, no somos superhéroes, no somos superhumanos, somos sensibles. Podrán pasar otros treinta años de cine, y te aseguro que el ser humano, por más que sueñe en el futuro; como ahora, la inteligencia artificial,— Nunca podrá separarse de sí mismo, y trasmitir todo eso a otra forma de vida, una máquina, un robot, mucho menos a la inteligencia artificial, ¿qué es eso de “la inteligencia artificial“? O sea, tiene treinta años para madurar la inteligencia artificial, y verás que no se va a poder. Intentos habrá, claro, pero jamás se va a reemplazar al ser humano, jamás, jamás.
Yo alego, pues:
A que, nos dejemos de tonterías. ¿Si? Está bien que lo hagamos como una herramienta, pero no soñar en que nuestra mente de algún modo mejorará o brillantemente será tan inteligente que sobrepasará toda imaginación actual.
No.
No.
En estar perdiendo el tiempo soñando, así perdemos el tiempo de tener buenas relaciones aquí,
ahora. Ha. Aquí y Ahora.
Pues me fui hasta allá, por el hecho de que con esos jeelllos, ¿verdad?
De que, te estoy diciendo que, no me admiro. Que, muy brillantes que nos creamos, inteligentes… tenemos un talón de Aquiles, como a veces se dice,— ¿Pues quién no sabe lo que eso significa? Tenemos un punto débil que atender. Si. A veces puede ser muy simple, puede ser sencillo, pero constituye algo muy valioso, para que mejore tu calidad de vida; el simple hecho de sonreír, de ser cortés, de expresarse bien, ser amable, es de lo más sencillo, ¿qué trabajo cuesta eso?
En los años de 1800 siglo 18,19, había escuelas para señoritas, para que supieran sentarse, pararse, cómo caminar, ha. ¡Y era magnífico! Porque, o sea, el mundo en ese tiempo, todavía estaba entre lo conservador y lo moderno.
Pero la pregunta es: ¿Dónde están esos simples modales? No valores, no, modales. Pero como te digo, pueden ser rasgos tan simples,— pero como decía mi madre: “Te hacen feo“. Te ves bien, pero te ves feo cuando eres así de grosero, ¡te ves horrible! Te vuelves feo, te afeas todo. Ha. No, pues qué bueno que lo has visto, qué bueno que se dan esos rasgos, aquí,— fíjate, pues el alcance que tienen estas charlas. Como siempre decimos, lo aplica uno mismo o, lo preparan para la vida, o como sea. O sea, siempre te va a servir algo, pero siempre es para uno mismo, no para nadie más.
Si. Se afea, exatamente.
Ciertas personas hacen buenas obras, hacen bien, hacen caridad, hacen qué sé yo, sacrificios.
Pero. Una vez también Jesús, Jesucristo lo dijo: “Si haces nomás por hacer, no tiene sentido“, O sea, todo está en el corazón. Si me está saliendo ese odio, y soy muy guapo, y realmente si lo soy… ¿de qué me sirve? Si estoy realmente horrible, porque lo que sale de mí, es tan desagradable que… ¡Hasta me arriesgo a perder el favor de Dios!
Este… y no estoy fumando marihuana, ¿verdad? Estoy según yo, hasta haciendo sacrificios de
devoción a Dios,— pero si en mi corazón no puedo perdonar a mi prójimo, siempre estoy diciendo que ME LAS VA A PAGAR, que me hizo estoy y blah, blah, blah, “ojalá que no le pase nunca“, UHH ya está. Cuidado, que, el problema más grave todavía cuando uno está así. Entonces, estamos igual, ¿si? Estamos igual, todos estamos en la misma situación, que, hay que cuidar no sólo lo que entra, sino lo que sale de nosotros. Y,
Y.
Nunca creernos mejor que nadie.
Si. Gracias. Por interesarte en estas cosas.