No, mira, si así fuera, eh,— Te digo, yo sé dónde está fulano, sé lo que hace y todo. Si. Y yo no soy de esa clase, o sea, ellos les consta que, sé dónde está y todo. No le he molestado para nada, ni lo he ido a buscar para pedirle nada, tampoco. Si alguna vez fui, fue para hablar con él. Aceptó una cita conmigo, pero nunca se logró. Obviamente no se trataba de dinero, no necesitaba dinero de él. Si yo fuera otro que diera que tener si fuera otra persona hubiera actuado desde cuando, y sin tener que inmiscuirme yo mismo, si uno fuera esa clase de personas, ¡siempre hay recursos para hacer la maldad! Es muy fácil, como te digo yo, muy fácil. Lo difícil es lo que viene después,— el caso es que yo
loteou de esa calden si ellos pretenden algo, es asunto de ellos, hacia mi.
Yo no les estoy afectando en nada.
Me presenté ahí, abiertamente.
Él tenía una demanda contra mi, — Pero digo, había una oportunidad ahí, si hubiese contra mí. Pero, creo que no es por ahí el camino, no es así. Digo, al menos para mí, nunca ha sido el camino de la discordia, la violencia, de actuar así, nunca ha sido esa mi forma de ser. Sobre todo hacia ellos, como te dije de la abuela, yo no puedo guardarles rencor, no puedo.
Así que.
Pues no, nada que temer. Lo que me sorprende es, pues que no me haya llegado a conocer, realmente. Es lo que estábamos hablando, otras personas creen que nos conocen, que nos han llegado a conocer, pero no es verdad,— si nos conocieran realmente, sabrían qué somos en el fondo, y de qué fuéramos capaces. Y pues, si, todos hacemos cosas malas, todos tenemos distintas cosas hacia donde nos inclinamos. Pero yo me inclino hacia esas ni hacia las personas que no me han hecho nada malo, ni aún a los que me lo han hecho. Con ellos,— pues no, imagínate que fuera a quemar la iglesia de los mormones, que ande yo quemando salones
del reino, “órale weyes, para qué me expulsaron“, no, pierdo, ¿yo soy así? No. No está en mi corazón, ni siquiera. Y, de hecho puedo decir estos ejemplos abiertamente, porque no siento nada, no me afecta en nada, no. Lo diría cuando ya estoy de camino, ya cuando no puedas hacer nada, a los dos minutos y ¡pum! Está realizado. No, no, no, o sea, no es así.
Y bueno.
Pero eso mismo te deja ver qué lejos están a veces las personas, de conocer.
Si, no dudo, todos hemos decepcionado en algún momento a los demás, si, pero esa causa, ese mismo proceso, esa falta de comprensión mutua, — Por eso es que recomiendan a veces que la gente que está asi, viva sola. Gente que como yo, ¿no? A veces lo que opina, sus pensamientos, sus ideas, difieren de la gente que se considera juiciosa, cuerda o saludable. Y es lo que yo siempre digo, se creen saludables, ¡y son los más enfermos! Por lo que veo que hacen y dicen… veo que están más mal que yo. Ahí empieza la diferencia, el problema.
“Tú necesitas ayuda”
¿No será al revés?
¿No será que eres tú el que la necesita?
Entonces, ahí empieza el conflicto.
Y te lo toman a mal, “ay, es que está mal, está bien afectado“. Ha. Yo nomás me río, y: Ay, pobres idiotas. Ay, pobrecitos. Pero entiendo, porque no pueden ver más allá, no pueden entender, porque no están pasando lo mismo que uno. ¿Cómo van a entenderlo? NO PUEDEN.
Debieran ser como Jesucristo, él en vez de decir “te entiendo“, decía: “Te perdono, me conduelo, me quedaré contigo, intentaré ser suave para ti“.
Imagínate, OHH DIOS MÍO, QUÉ BELLEZA.
Tratar de ser lo más suave. ¡Pero ahora es al revés! — usa uno cachetadas, violencia, esa es la cosa. Ahí está el asunto. Así que, ánimo. Ánimo. No funcionamos mejor con un mal trato, no, no, definitivamente. No podemos estar en mejor con golpes. Si. Con gritos. No. Nos hace daño. Si, yo no entiendo cómo esa preparación para la muerte que dan a los soldados, les van a ayudar
a afrontar lo que es anormal para el ser humano. Y después tienen que ayudarlos, si es que regresan, — para recuperar su mente otra vez. Qué estúpidos, ¿no? Los preparan para la destrucción, y luego los tienen que capacitar para reinsertarlos en una vida normal. Pero qué idiotas, si no somos de fierro, somos seres humanos.
¿Y a quién le importa si duermes bien o no?
¿A quién le importa tus recuerdos, cómo te atormentan? Sólo te dan píldoras y ya, eso no lo resuelve. A veces eso es lo que cree la gente, que está uno mal porque uno quiere, ha. ¿O no?
“Estás así porque tú quieres, tú puedes cambiar eso”
¿Ah, si? Tu cómo sabes que puedo cambiarlo, cómo sabes,— Gente que se atreve a decir así… cuidado con lo que anda uno diciendo. Pero bueno, ahí está ahí está mi opinión del… de sentimiento de la gente. Con eso por hoy.
Ay, me da risa.
Caray, ando en un nuevo lugar. Te digo, pues qué raro, que interés puede tener en… nunca supe que tuviera interés. Pero vamos a andar al Alba. Chingo de monos a LA ORDEN. Por eso las pongo, para hacer la pantalla. Aquí vamos a andar.
Al alba, al alba.