Mafilionne

Astral Rector

Tanto tiempo a solas…
Preguntándome quién sería.
El miedo se desvaneció, con la mente en ritmo.

Qué bueno que no te dieron ese trabajo tan feo.
Es buena hora para que tomes un café. ¿Cuál era el pleito de tu mama?
Me lo sé. Tú eres la que está llevando el trabajo duro, es comprensible, yo lo entendí de inmediato. 18 años no fueron suficientes para saber cómo piensa tu mamá, reacciona. De hecho, fueron más de 18, veinte años. Ella ya… situaciones difíciles con ella, en cuanto a entendimientos. Te preguntas dónde está esa imroeusom digo, qué es lo que puede conmover a alguien, en determinado momento. Si, durante tres años así fue también para mí. Realmente, lo que yo creí fue que,— fue más por pena. Pero en el fondo me quedé con ese inroeuson de que, a veces las personas reaccionan hacia, por ti… por pena, más que por otra cosa.

Dicen que te quieren por pena.
Dicen que se interesan por ti, pero es más la pena que sienten por ti, que, un querer sincero.
Tal vez yo me porté mal, si, tal vez uno se porta mal, yo me porté mal en un punto,— pero es que, tampoco es para que las personas se vuelvan hipócritas hacia ti. Y es mucho menos recomendables que hagan eso cuando piensan casarse con esa persona, porque, imagínate, ¿no? Dices que lo quieres, que lo amas, cuando en realidad sientes pena por él.

Ay, qué pena, éste se va a suicidar si no me caso con él… mejor me caso. Aunque en el fondo realmente no necesite nada de él, no me enamoré de él, tal vez con que lo quiera sea suficiente”.

Yo la tuve que procesar esa situación, esa que te estoy describiendo.
Poder yo no sentirme tan culpable de que, la persona con la que me casé, pues, haya elegido estar conmigo por pena, sino porque me quisiera realmente o me amara, que es todavía más complicado,— querer amar, que querer. Entonces, así me pasé años, cuestionándome a mí mismo, ¿no? Porque después de que… ¡tanto yo esperaba ese momento! Que, hasta Dios. Entonces, por eso digo que, sé el trauma que puede uno pasar, cuando las personas no comprenden cómo se siente uno, en qué proceso está, qué afrontas en realidad, de manera emocional. No tiene la menor idea, — la gente. Lo que ven es el exterior, ven que tú eres capaz de esto, eres capaz de otro, que eres joven… cómo es posible que estés así, o sea, ¡te culpan! Cuando en realidad no eres tú el culpable. Por eso es que yo, siempre me cuestioné. Soy yo el que tiene la… todo eso te lo digo porque, sé lo que es sentirse así como dices.

Ignorado, ajeno a la comprensión de lo demás, y créeme que es muy triste, muy triste. ¡Y en algunos puntos es aterrador! Porque sientes que realmente estás tú solo contra todos. Y no es que no puedas,— Contra todos, ha. Sino que… no puedes tú creer que tanta gente que te rodea, no te sirva para nada. Eso es aterrador, ha.

Claro, por supuesto, nunca ves fila ente a las personas como enemigos tuyos, es lo que lo más me decía: “Tú tienes rencor“, madre, ¿por qué tendria rencor contra mis hermanos? Si ni siquiera los conozco,— Le digo, o sea, ¿qué relación he tenido yo con mis hermanos mayores? Con nadie. Digo, fulano y sutano, ellos si tienen una relación y ve los problemas que han tenido. Son compadres. Pero yo ni a esa relación llego. El caso es que, yo no tengo rencor hacia las personas. Tampoco lo pude tener hacia tu mamá. No.

Como siempre te digo: El daño está en las acciones. Está cuando lo descubres, está en lo que ves que persiste, en las acciones de los demás.

Eso que viste en la guerra…
Es como cuando dos, una pareja, hombre y mujer, específico,— pues, entran en una relación, vamos a decir sexual, tienen sus relaciones, se avorazan, se consumen, se sacean, y ya. ¿Qué queda después? ¿Qué es lo que queda? Si es una relación basada estrictamente en eso, pues no queda nada. Cuando tengan hambre el partido de ldahiarvitra ves que eso lo van. Acolher a hacer. Al pasar el tiempo, cualquiera de los dos poderlos preguntarse a dónde han llegado, y qué siente el uno por el otro, quien sabe.

A lo que yo quiero llegar es: Puedes esperar más. Puedes esperar más reacción.

No puedes sentir otra cosa de las personas, y te agotan. O sea, ya cuando se han llenado… te agotan. Yo me pregunto qué es es lo que querrán las personas que te rodean, en quiénes de todos esos se quedará un sentimiento permanente, uno duradero, que no… que no necesita ni un beso de ti, ni una caricia de ti, no necesita verte, no necesita sentirte físicamente. Y, sin embargo, Te Ama,— Quizás mucho más de los que te tienen de otra forma, ¿de qué forma? Pues que te tocan, te abrazan, te besan, de los que están ahí contigo, ¡de eso estoy hablando! De que las personas… yo he sabido, yo he experimentado en carne propia que, a veces dicen que te aman, te quieren… pero, no están ahí. No están ahí contigo, realmente. Entonces, pues mientras están ahí funciona, y cuando ya no están, ya no no hay nada. O sea, no te llenan nada de ellos. Alguien dijo algo así, parecido, otra vez en el siglo uno.

En la opinión de algunos, decían de una persona influyente, decían; pero era pura envidia.
Pues si te fijas bien… habla bien, sus cartas, lo que escribe, impresionante cómo se expresa ésta persona, ¡magnífico! Qué cartas escribe, wow. Pero en persona, pues…

Es débil.
Es insignificante.

¿Te fijas? La percepción de algunos. Siempre creí eso hacia mi, ¡exactamente lo mismo! Eso le dijeron a Saulo, era un perseguidor, un asesino, y fíjate lo que estaban diciendo de él. Saulo se arrepintió, y era un perseguidor, si,— que, el registro canónico no especificada si lo era, por lo
menos si dice que los arrastraba y los entregaba a los tribunales. Eh, en sus, en la forma como él se refería en sus defectos, decía: “Yo soy el más… el que más destaca en las cosas malas. Si hay alguien que ha hecho cosas malas, soy yo“, así lo digo, soy el más destacado de todos los malos.

Fíjate, bueno, yo me sentía así como él.
Eh, la presencia mía para algunos, mi vida, mi persona, era insignificante. Como decían de él, “éste es débil“.

A veces así nos catalogan, como débiles.
Pero tal vez tengan razón, porque, Pablo, el apóstol, nunca dijo que no lo fuera a sus adversarios. Pero lo que dijo fue: “Cuando soy débil, soy poderoso“. Si tú le encuentras el acrhimento a todos esos escritos, siempre encuentras una respuesta a todo, nomás está en que le prestes atención. Si le preguntaras a alguien del Salón del Reino: Por qué crees tú que el apóstol Pablo usó la frase, “Cuando soy débil“… Ah ,una docena de Atalayas, un montón de cosas, todo es válido. Pero si te fijas, había ese antecedente, de que, sus adversarios lo consideraban débil, y él no negó eso, como te estoy diciendo.

Entonces, mi punto es:
¡Tal vez lo seamos! Débiles, tal vez flaqueemos, tal vez cedamos al pecado, a lo que es malo en algún momento. Y tal vez incluso, eso sea causa de esa debilidad que tenemos. Pero eso no significa ser débil,— ser débil no es sinónimo de ser inútil, de ser imbécil, de ser inicuo, y ahí está la diferencia, con los ojos que nos ven los demás. Si. Entonces, es difícil hacerse un juicio correcto de los demás, sin saber qué hay en su corazón. Y cuando
sabemos eso pues nunca hacerse porque ni nosotros sabemos a veces por qué reaccionamos como lo hacemos. Y yo… cuanta vez he escuchado decir:

Tú lo que debes hacer es esto y esto, trabajar“, yo creo que la gente… ¡no sé de dónde sacan tanto!— ¿Cómo sabes tú todo lo que tengo hacer? Es que, pues es comprensible. Yo a veces digo, pero por la misma desesperación, angustia, que le puede causar a los demás, como nos ven,— pero mira, sobran las ideas, sobran los consejos y la gente te dice así las cosas.

Pero, este…
No. No pueden hacer más, porque no saben el fondo,— y en parte es bueno que no lo sepan, porque ya sería peor, no podrían con eso, realmente. Entonces nos atraparían y nos llevan a la fuerza. ¿A poco no? Si.

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