Mafilionne

Astral Rector

Si.
Ya le mandé su audio, como quiera hay un plan B, llegar, tocar, y ya.
Ahorita ya me voy a la casa.

Lo que me dice es… resulta interesante para mí, eh, este,— una vez te dije dónde comenzó todo, en el deseo que yo tenía de encontrarme con la persona que, pues que debía encontrarme, ¿no? La que iba a amar, o la que me iba a amar a mi deboremtevtoda
días muejrebdicen que te quieren, y me pregunto yo: ¿Será cierto?

Fíjate, pero me mandó decir cómo estaba la onda, no, nomás se fue y ya.
Si, gente muy amable no es que mole importa pero ella se preocupa.
Si. Chulada de gente.

Si, tengo mucho que decir de lo que dices, eh…
Deja tocarle a. Pérame un segundo. Ah caray, ya me estaba esperando, ¡cuidao con esta gente! Nombre, es una chulada esta gente, me hizo recordar cuando me asignaban mis primeras tareas en el rancho agrícola, me decían que me quedara a cuidar maquinaria en un punto, ¡y ahí me quedaba! Pasaban las horas, sin comer, con frío,— pero no me movía de la asignación, ahí estaba alerta, para cuando llegaran por mi.

El hombre debe amar más a la mujer que ella a él

Si, mira, te entiendo.
Te entiendo. Y voy a decir que estoy de acuerdo con lo que dices, porque en realidad, pues… se espera que el hombre, pues, eh, tome esa delantera, esa iniciativa,— yo estoy hablando del querer, ¿quién tiene que querer? Yo digo que en cierto lado si es el hombre. Pero al mismo tiempo, creo que el hombre ha dependido de la mujer hasta para eso, porque qué curioso que la conritutuvon de la mujer de concibió originalmente de la forma más natural que conocemos, y más, este, conocida. Eh, en parte dentro de la genética del propio hombre, ¿si? Parte de su propio cuerpo, de su propio ser. De… es decir, es parte de si mismo. Se habla de una costilla, ¿no? Del ser humano, del hombre,— sea como sea, la constitución de la mujer, es parte de la
del hombre.

Por eso yo digo que: Si, está bien el hombre puede querer más,— y debería querer más a su mujer. Pero al mismo tiempo, repito, creo que los hombres, eh… somos igualmente frágiles en ese sentido. Si la mujer es frágil en algo, el hombre lo es también en otro sentido, ¿en cuál?

En qué, eh…
No estamos completamente enteros, completos, sin la mujer. Aunque podemos ser muy
independientes, ¡siempre nos va a faltar algo! A menos que tengamos muy desarrollado la independencia de una mujer, de forma definitiva,— y no estoy hablando sólo de lo sexual, ¿si me explico? Dependemos de la mujer en muchos sentidos, y pobre aquel que diga… que diga que no, y me lleve la contraria.

Y yo no estoy diciendo de manera machista, no, la forma mexicana de que, porque, “necesitas la mujer, para que“, no, no, no, yo hablo de compañía, una amiga, consolida un refugio, atención psicológica, hablo de compresión, hablo de la ternura, hablo de las cualidades que desarrolla la mujer para atender al hombre, porque se acopla,— se acopla a las necesidades del hombre, de una manera perfecta. Por eso digo que, si háblalos de mara más a tiene
Si, realmente la podemos amar más, pero es por eso, porque dependemos más de ella, ¡cómo no la vamos a amar más!

Pero si, como dije, porque está dentro de las entrañas mismas del hombre, es una forma natural, ¿me explico?

Quiubole.
¿Todo bien?
Hasta ahorita llegué, ¿tú crees? Desde ayer, ahorita voy llegando.
¿Ahí ta mi lugar? ¿Si?

Pérame, eh. Yo me hago al modo de la gente, y de forma sincera, ¿si? Y veo que les gusta.
Nomás deja salgo, es que está difícil, la metida no está fácil, está oscuro, y tiene una parte de
elsifkento otrabkntirne un hoyo yo

Oh..
Te estoy hablando de un tema que, te dije, ¡es muy interesante para mí!— Yo creo que nunca me habías oído hablar así de la mujer, y nada que ver con el machismo mexicano, porque no estoy de acuerdo con eso, ni nada que ver, estoy hablando de un ser humano al cien por ciento consciente de lo que es, y de lo que puede comprender y razonar un hombre… razonable, no un idiota que no entiende de razones. ¿AHÍ MERO? ÓRALE.

Me echa aguas, anda por ahí, al lado.
Un segundo, eh. Te voy a decir ahorita algo que voy a concluir. Deja recoger mis cosas.
¿Como la ves? Ya ahorita mejor me quedé, porque tenía que regresar. Buena hora todavía, como yo ya estaba allá, exacto, tú eres bien inteligente. Si. Así que… tú vas a ser el colaborador del especialista.

Ya bien, ira.
Ira. Pues es que no sabía cómo me veías, yo a penas te iba a tocar allá.
Mañana nos vemos a las 8.

Hola. Disculpa.
Pero es buena gente, ya me enseñaron donde están las cámaras, tiene dos cámaras escondidas, no se ven, dice: “Ahí te veo, nomás entrando“, Oh ya me enseñó secretos. Ha. Bueno, te decía: Dependemos ya para ywneisner yo dependei de una mujer, en ese sentido
Porque, eh… ah, la mujer, así vez quiero pensar, que es igual. La mujer muchas veces escucho decir que necesita a un hombre para que la proteja, o que conoció a un hombre, se sintió protegida y ese tipo de cosas. Yo creo que una mujer no necesita que la protejan, ni sentirse segura, estoy en desacuerdo.

Me siento protegida, me siento segura
DE QUE ETEIYCHABLADO, no entiendo.
En ese caso, pues contrátate un guardia, ¿no? Ha. Un Security, ¿no? O sea, no somos para proteger. A lo que voy: Es… es muy básicoeso, muy básico,— entiendo qué tratan de decir, pero, pues…

El hombre, por ejemplo, necesita, fíjate, comprensión.
El hombre que es recio o reacio, testarudo, anti elocuente, descortés… necesita una mujer que
precisamente sea lo contrario, ¿verdad? Porque si es igual, pues no. Necesita una mujer que le ayude a modelar ese temple. El hombre por muy independiente y autosuficiente que sea y se crea, siempre le va a faltar ese toque de…. toque que sólo la mujer puede dar,— y ya dije no estoy hablando de sexo, si hablas de sexo… ah, ya la cosa está totalmente consumada. Nada va a reemplazar, ha,— a la mujer. Nada. ¿Si me estás escuchando?

Eh, podrás hacer todo eso si te exige, pero, ¿cómo puedes igualar la empatía? ¿Cómo puedes igualar o encarnarte? Aunque te pongas o te quites cosas de tu cuerpo, te agrandes o te cortes, — Lo que estoy hablando no está en el cuerpo físico, es decir, no está en mi… en mi cómo se llama, en mi Aspecto. Estoy hablando de cualidades, estoy hablando de aptitudes, estoy hablando del interior, lo que sale de la persona, ¿sii? Pues, para ser mujer yo también me puedo proponer ser mujer, ¿y realmente lo voy a lograr? No. Pues no, haga lo que haga, gaste todo el dinero recuerdo pues y ciencia,— pero no estoy hablando de eso, estoy hablando de lo que es la constitución natural de ser mujer íntegramente pues puede ser para el hombre. Si el hombre no es capaz de encontrar en una mujer esa constitución… está perdido. Si sólo la ve como una esclava, algo con cual divertirse, con cual gritar, con cual, ehh, desfogar sus placeres más oscuros, más egoístas… está perdido.

¿Por qué? Porque despues encontramos al hombre tirado, llorando, olvidado, cagado.
¿Y por qué?

Porque, ¿qué pasó con mi amigo Sandoval? Si. Un hombre inteligente, un hombre con dinero, con relojes de oro, y él me dijo: “Estoy destinado a morirme aquí“, ¿por qué? Porque “doña Raquel“,— así le decía, porque, él la hizo rica, “doña Raquel no me quiere“. Y tal vez, fíjate, me voy a atrever a decir algo que no tiene ninguna razón. Pero, tal vez tal vez tus abuelitos… vivieron algo similar, a mi amigo Sandoval. Si. Pero bueno, ahí está, hasta donde es capaz el hombre de perderse, cuando realmente ama a una mujer. Asi que, el Hombre… está bien, si debería amarla más, si, sin desmeritar que la mujer haga lo mismo, sin embargo, el soporte, el sostén, la base, la tiene El Hombre. Siempre y cuando el hombre considere todo esto que estoy diciendo, si no… nunca le va a dar el valor a la mujer, ¡nunca! Tampoco va a saber explotar el verdadero potencial que tiene la mujer,— y nunca la va a dejar ir más allá en lo laboral.

¿Te has fijado? Han pasado siglos para que el hombre sowfislmente el hombre que domina el gobierno, domina lo laboral, domina los negocios, ¡todo!— Han pasado siglos, para que permita que la mujer participe, en lo social, lo laboral, en la política. ¡Pero por qué! Yo me pregunto por qué.

Tiene miedo, exacto, ya lo dijiste. Oh, qué cometario más acertado, ¿tiene miedo de qué? De perder el control, miedo precisamente es por la NECESIDAD que tiene de mujer, ESA ES UNA NECESIDAD DEL HOMBRE.

YA BASTA, PALEAMOS MUCHO AL HOMBRE, POR HOY. sus me agarrarían a palos aquí, “pinche joto, qué estás hablando wey“, Ha.

El miedo que tiene de perder el control. Y ese miedo es precisamente el miedo que tiene que perder, ese miedo que le estorba, porque no permite que la mujer participe, ¿si? Y entre sí y no si y no se cometen es decir, ¿si la dejo? no la dejo, si la dejo, ¿cuánto? Se cometen muchos errores. Y la mujer recientemente, bueno, en los años más recientes, ha empezado
a prometedora socialmente que debe participar más en la política, y la hemos pariti tal más ahora hay gobernadoras, presidentas, abogadas.

Eh, es que no se trata de que porque no tiene huevos no puede,— no, es que no se trata de huevos ni de nada, se trata de una inteligencia que está más allá de nuestra constitución, constitución de que somos hombre o mujer. O sea, puede tener una potencialidad la mujer… maravillosa. Pero… la tiene que respaldar el hombre. Si. Tú dices tú: “No, no ¿por qué? Ella puede, no necesita nada del hombre“,— ¡ahí está el problema! Hemos creado un conflicto. La mujer, “no necesito nada del hombre“, el hombre: “no necesito nada de la mujer“…

Ya estamos bien dañados en los coiso la sociedad, ya no encontramos el equilibrio de las funciones adecuadas. Ya lo perdimos,— Pero ha sido por eso, por ese defecto del hombre.

Bueno.
¿Pues qué te parece? Ahí está, ahí te dejo una pausa.
Ha. Eso creo, eh, eso creo, sinceramente.
(Perro ladra) Ahh pues qué

Así que, hice ir esto es a raíz de lo que tú me comentaste, sobre una mujer con cierto perfil.
Eh, si. Qué maravilloso fuera, sin embargo, fíjate que, con lo que las mujeres que yo he conocido, es decir,— hasta suena bien puto, ¿no? Ha. Me refiero a las mujeres que han significado algo en mi vida, a esas mujeres me refiero, que no han sido ni muchas, ni demasiadas, ni nada. Creo que, incluyéndote a ti de forma distinta, pues también eres una mujer, a nivel de cuentas, repito, una función muy distinta,— y sin embargo, tienes eso… esas cosas que estoy destacando aquí. Aunque lógico, pues yo las puedo, yo las aplico y yo las recibo como padre, lógico. Y son, perfectas, para otro hombre, porque, pues también yo soy hombre, ¿no? Pues va a ser distinto, pero no significa que no lo note, lo sepa, esas cualidades sé que están ahí, sé que las tienes.

Pasando a lo que te decía: Pocas o no una o más, no más de dos, si, así, sin mencionarte a ti, lógico. Mujeres con las que han significado algo en mi vida, realmente han… he visto y he sentido que han
conflicto esas necesidades que yo tengo,— las reales necesidades que yo tengo como hombre, ¿no? Creo que, yo soy en realidad lo que una mujer ha hecho de mí, imagínate lo que estoy diciendo, y estoy comenzando con tu abuelita. ¿Cómo la ves? Ella fue una mujer, así que yo la cuento.

wsyiyebcieifjibwuebionwuebentor en mi corazón, lo que forjó, fue o provino de una mujer, porque la mujer tiene el… que te estoy diciendo, como en el caso de mi madre, — Tiene un talento especial para llegar al hombre. Si. Por eso digo que, está hecha precisamente para complementar al hombre, sea su hijo, su nieto, su amigo, su novio, su esposo.

Ha.
Ahí está.

A veces hombre y mujer participan igual, o hombre aporta lo que la mujer no, o viceversa, pero eso depende de qué tan interesado esté el hombre, no tabulen en aportaré de lavence esa cercanía, esa compresión emocional que, a veces los hombres lo quieren desafilar,— porque lo sé, porque es otra debilidad, otro talón de Aquiles, el del hombre. A veces piensa que si… que está enamorado, es motivo para vergüenza.

“Ay, que pena que sepan, haberte enamorado de tal mujer”, otras un obsequio, flores, “ay, que pena”, Yo quiero a todas las mujeres del mundo, ¿por qué voy a tener pena?

Lo que trato de decir es que, a veces el hombre debería ser más expresivo, más abierto y no dejar todo a que la mujer diga todas la cosas.
Ay ubua la con tubaína tu hijo
El hombre puede, pero no quiere, o le da pena, o piensa que esa función no es para él.

Entonces,
entonwcdhayncepcionww no woronyabando de la Mier

Pues ahí te lo dejo.
Así que, uff, para encontrar una mujer…
Tengo mis dudas todavía. Para yo tener esa mujer que dices, que yo sienta, yo vea que me quiere, que le importo… todavía no creo. Todavía no creo. Pues aún así, creo que… es aún más maravilloso que personas de fe, como yo, se sobrepongan a todo eso desde su interior. Aunque su físico se desgaste totalmente. Si, cualquiera puede estar casando, agotado, aburrido, pero tu interior está en otro estado. Si. Eh, resulta sorprendente para alguien de fe como yo, te digo, que todo eso lo… lo podemos superar. Y podemos lidiar.

Y lo que falte, como decíamos:
En el fondo sabes que lo tendrás, hoy o mañana, de alguna forma. Y ya.
Es decir, ¡a veces no podemos! Aunque queramos cambiar las cosas, ese es mi punto de vista.
No podemos, no podemos cambiarlos. Así que… AYY, no manches, ¡ya estoy casando del ruido! Incluso antes de entrar a mi casa, pasa la última moto, para dejarme bien aturdido. Yo si comprara una moto, le haría algo en el mofle.

Entonces, en mi caso, lo que hago es sobreponerme a eso, y me vuelvo contra las personas que ya me hicieron el bien en el pasado, me vuelvo hacia las mujeres, como dije, que ya me hicieron bien, que ya me ayudaron, que ya me aconsejaron, que ya me cuidaron, que ya me conocieron, que, ya ni están conmigo,— Y eso, de alguna forma… es un incentivo para mi, porque felicito y alabo a esas mujeres, alabo lo que hicieron, alabo lo… de lo que fueron capaces. Y me digo a mí mismo: Si ellas hicieron eso, ¡yo debería poder también! Y así es como yo mismo me motivo hacia lo que me pueda faltar en esas necesidades.

Y ahí también, este, te puedo incluir, porque siempre te lo digo, aunque se trate de tu padre, al fin y al cabo es un hombre, y es un ser humano, y el hecho de que una mujer tenga esa decencia, esa ternura, aunque a veces se encienda de coraje, o lo que sea.

Saber perdonar, tolerar, escuchar…
Oye, Es demasiado. Hay que descansar. Y bueno, nunca podré decir todo, siempre hay más.

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