Te digo que voy llegando.
Hace dos horas más de lo normal, el tráfico terrible. Estoy aquí bajándome, no hice ni una sola parada, estuvimos dos horas parados en el tráfico,— una hora veinte para no exagerar, más dos horas que los espere… así que, fue un agotamiento extra, con todo. Y todo, ahora sí que
fue muy agobiante. El clima, mis ánimos… por no fijarme, agarré una coca sin azúcar. Ahorita discúlpame, yo traigo agua aquí, y he tomado agua, pero necesito… es casi imposible, yo tomo agua, pero necesito un poco de azúcar en el día. Pero tampoco estoy tomándome de manera abusiva y en exceso, este, el refresco, en este caso la Coca-Cola… yo con un poquito de azúcar que me translimita es todo, de hecho, no siempre me las termino, tiro Coca-Cola, no me la termino, no compro Coca-Cola grande,— la lata normal es la que compro yo. Siempre busco, hay una pequeñita, con esa me basta. Y ya, para todo el día, no siempre tomo, pero uno aquí se marea, aquí da vértigo, aquí da náuseas, no importa que tomes agua. Entonces, para contrarrestar las náuseas, etc. la debilidad de estar alerta tantas horas… necesitas un poco de azúcar. Entonces, yo aveces me como un chocolate, una Coca-Cola y ya. Unos M&M y listo, aparto mi momento para comerme un pescado y un pollo asado, y mucha agua. Si, no creas que soy el que era antes con la Coca-Cola. No, no, además, parece que cada vez estoy
adelgazando más, estoy mucho más delgado, ya llegué hasta la talla 36, ahora soy 30,— Pues,
Primero la vejez, y luego pues quién sabe, no me siento mal, simplemente es que, si yo estuviera abusando de algo realmente, creo que se notaria.
Pero si, gracias.
Yo llevo mi cuerpo a veces al límite, entonces, a veces él mismo te pide, dice: Azúcar, Azúcar, Comida, Comida, Agua, Agua. Si. Es broma te es magnífico cómo lo hace. Pues gracias. Entiendo que son empleados, son empleados domésticos.
“Encontrar el alma hermana“
¿Que la encuentre quién?
¿Yo? Ha. Ya te tengo a ti, ya es suficiente. Hmm. Y ni nos pusimos de acuerdo, viste, ella y yo. Eso es interesante. No, ¿pues de dónde? Tenemos una nula en contacto, y además, eh, yo sólo tengo contacto contigo, asi que, pues nada que ver. Ehhh, gracias, gracias por ese comentario. Por lo pronto, te digo que no, ellos… voy a reservar una parte para luego, ahí puedes poner un apartado, ese tema da para mucho, eh. Por ahora sólo te digo que, ellos son unos empleados de personas, que no aprendieron a leer, son empleados domésticos, hacen pues, trabajo. Un empleado doméstico abre, cierra una casa de los dueños, porque ellos no son los dueños. Y los dueños fueron los que están permitiéndonos. Pero ellos agradecen que uno les avise cuando uno vaya a llegar.
Exacto, ¿y sabes cuánto agradezco ese buen deseo que tuvo? Porque, cómo lo… ¡cómo lo necesite hoy! O sea, fue un día bastante agobiante, y hasta ahorita estoy así, entrando en reposo. Si, ya en reposo, ya, ay, por fin. Ya por fin se detiene… después de pasar tormentas, fuego, aire y viento, sin poder llegar. Entones. si, nada que ver, yo no sabía de su existencia, jamás sabía que había una señora así, ella tiene su esposo, así, yo no tengo nada que ver con esa persona. Si, yo entiendo, pero a él no mío trato los quiera lo he visto,— pero sé que él tiene su esposo, y es así. Ella es la que me manda, y él sabe eso, porque sé que lo sabe, porque también hay un hermano, tiene un hermano ella, y también él me atiende. Incluso ya me dijo que yo soy un especialista. Me puso: ‘El Especialista’. Son demasiados humildes, sinceros.
Por lo que uso, para sé si prendió mi técnica, mis productos, mis latas mis kit, dijo:
“Oh. Eres un Especialista“, está un poquito mal, no está al cien, ¿verdad? Pero realmente para mí, está al doscientos,— de su mente, de su lucidez, y creo que también su hermana, no están al cien por ciento, no sé qué es lo que tengan, pero, no están complemente bien.
Sin embargo, ¡para mí están al doscientos por ciento! Porque las personas que nos creemos más sensatas, los que nos creemos un cerebro, muy lúcidos, muy educados… ¡y somos unos ineptos para comportarnos como ellos lo hacen! Con sinceridad, sin esperar nada a cambio, esa es una magnífica est efirms de aprender y de vernos, como si fuera un espejo. Yo cuando los veo, digo: “Oh, Dios mío… ¡quisiera ser como ellos!”, en serio, quisiera ser como ellos, despojados de tantas codicias, de presumir… ¡nada! Nada que presumir. Así, en chanclas, prietos del sol, escamudos,— Pero sonrientes. Sonrientes, sinceros. Y serviciales, amables.
Y bueno, tantas cosas, ¿verdad?
Asi que, ahí está esa chulada de gente, veda. Ha.
Ahorita ya les voy a enviar su mensaje, pero me avisaron que no iban a estar, así que, no iban a estar.
Pues si, ¿alguna otra pregunta?
Ah, bueno, esa pregunta que me hiciste. Está buena, eh.