Estoy aquí, para regresar de…
Estoy en el aeropuerto ya voy a regresar a…
De ahí voy a
No, pero más tarde.
El Madison, donde juegan los Knicks,— yo le iba a los Knicks, claro, a los Knicks de Nueva York. Pero de béisbol, a los Mets, no.
Yo creo que en esos tiempos, pues cuando aparecen los artistas nuevos… así es,— pero siempre hay alguien que viene y los desplaza, hay unos que se quedan.
Dua lipa.
Más bien me quedé con, quizás un par en ese género, más o menos,— De Dua Lipa, ya entro al género de electrónica. Pero bueno, qué bueno, qué bien. Lo bueno es que haya a dónde ir, ya ves allá con el buki, ¿no? Si, yo creo que cuando comenzó su carrera, la más conocida, por ahí tuvo dos cancioncillas.
Un minuto.
Ajá. Vaya, pues mucho prestigio en el Madison.
Qué bueno, te felicito. ¿Qué? ¿Todo bien con lo demás? ¿Ya no hay inquietudes? De las que te interesen a ti, ¿todo bien? ¿Cómo te sientes?
“Por algo Dios hizo a los gays“
“En algún punto te harías lesbiana?”
¿Pero qué?
Eso te dijo.
Andaba jugando, un juego, “tengo todo, soy bellaca, etc”, “que mas quieres, we”,
No, porque a veces puede haber un grupo mayor que, más o menos se identifican con un nombre o algo,— pero si no los conoce nadie, nada más quería imaginar eso.
No, pues mira, ahí te va:
Él sabe, ¿no? Que trae la gente de repente.
Espantan. Pero, te puedes divertir.
Mira, ¿ya lista?
Hace un tiempo vi perfiles así, de los que te decían cosas muy bonitas y te mandaban fotografías; incluso me presentaban hasta a la abuela, ¿no? Y eran… eran, al parecer, personas reales, eh, de México, ¿no? Y esto va desde desde Asia hasta Europa. Y, es tan rápido, tan voraz su… ¡su desesperación! Que, no dudo que por un breve espacio de tiempo, quizás un día, mantienen cierto nivel de comunicación, muy profesional, muy elevado. Pero después, como te digo, pues no pueden, ¡no pueden ocultar por mucho tiempo lo que en realidad traen! Y acaban pues, pidiéndote dinero, acaban pidiendo cosas que no sea dinero,— son otras cosas que al final, pues…
Ni yo lo estoy buscando, no era mi propósito, ni tampoco imaginaba, es decir, que con ese nivel de comunicación…
Gente que se comunica muy bien, ¿me entiendes? Pero al final…
Van por algo. Y a veces es como te digo: Dinero u otras cosas,— y cuando le dices que NO, se va. Se va, simplemente se va. Y no tienen energía para…. ¡ni una sola palabra hacia ti! Mucho menos… ¡ni una cortesía! Nada. Nada. Es más, si no se van así nada más, esas mismas personas se encargan de sacarte, de bloquearte y eliminarte, porque no les sirves, no somos lo que buscan.
Entonces, ¿qué con esto?
Pues hay mucha gente así, muy buenos para comunicar, para hablar, para expresarse.
Pero…
¡Realmente ni se imagina uno lo que en realidad pueden llegar a ser! Lo que son,— es muy difícil de averiguar. Incluso, aunque te presenten a la abuela y al abuelo; que quiero decir con esto de la abuela y el abuelo… si, pues que te muestren todo, todo lo que supuestamente ellos son.
Es difícil.
Aún los más educados,— los que así se presentan, “educados”, hombres o mujeres, al final demasiado bueno para ser cierto. Caen en eso. De algún modo te piden cosas,— pero está incluido el dinero. Entonces, yo he visto mucha gente irse y ya, nada más están así. Y eso me hace recordar… es decir, ¿qué les puede interesar cosas otras cosas? No. Qué van a saber de… emociones, de aversiones, devociones,— digo, tendrán lo suyo, pero ahí no van a revelar eso de ellos, porque no es lo que pretenden, no es lo que quieren ser, y, ¡al contrario! Lo ocultan, todo eso.
Entonces, esto me hace recordar…
Voy a comenzar a cruzar los montes, y más o menos se interrumpe.
Pero mira, hasta aquí te digo: Me hace recordar un pasaje…
Donde dice eso, ¡cómo se me quedó grabado!— Tocando ese tema, a partir de ese juego, parece inofensivo, te diviertes, en realidad la puedes pasar bien. Pero ahí de paso, así como inofensivamente, pues se ve algo, ¿no? Y ahí te va: Deja acordarme completo del verso. No, no, la verdad no recuerdo quién lo dijo, pero dice así; o sea, imagínate, ahorita no recuerdo: “No me
siento con hombres de falsedad, ni con los que esconden lo que son”, Uh. A la M. O sea, imagínate, eh. Ni siquiera se escoge una compañía con hombres falsos, con gente falsa. Si. O sea, ni siquiera elegía sentarse, ¿no? Convivir, estar ahí, ni mediar palabra con gente falsa.
El asunto es:
¿Cuál es esa gente falsa?
Y luego, el último verso dice… parte de ese mismo, que son dos cosas.
Si creíste que lo dijo todo, ¡pues no!— Porque la última parte dice: “Ni con los que esconden lo que son“.
Ush, ese… es lo que más me ha fascinado, parte segunda.
¿Cuántas veces no escondemos lo que somos en realidad? A diario, ¿no? Escondemos una parte. ¿Usar un antifaz en linea de mujer u hombre? De hecho, eso me parece una estrategia muy buena; pero bueno, ese es a parte. No, yo estoy hablando de con quien tú te puedes encontrar ahí, o donde sea, — pero esto me inspiró, ¿no? Tal vez a veces… si, no? Partes de un juego, y así exactamente es como es la realidad, ¡escondemos todos lo que somos! Pero
bueno, cada quien tiene sus razones, ¿no? Yo de entrada, veo que es una buena estrategia; pues para quérevelas todo de ti, ¿no? Está bien, si no quieres ir más allá, pues bueno.
No, yo estoy hablando de algo universal, que, trayendo esa situación a la realidad, a la realidad total: Realmente somos… hacemos eso en la vida real, escondemos lo que somos.
Pero deja de eso, ese es un disfraz, lo que tú usas, un antifaz, una máscara,— ¡NO! Cuando realmente OCULTAMOS, o sea, ocultamos lo que somos, es decir; Hay otra semejanza, ahorita se me vino, para ilustrar el mismo punto. Hay una semejanza, por allá en el siglo primero, hablando de personajes, pues alguien comparó a algunas personas con lobos y con ovejas, ¿no? Y hablan de unos que, que eran así… que eran lobos, pero que se ponían las pieles encima, de oveja.
Entonces, imagínate eso.
Eh.. nos hacemos los buenos, y somos unos lobos voraces.
¿A quién se le ocurre? O sea, imagínate a un lobo, así, literal, — Quiere cazar a un corderito, ¿y qué hace para engañarlo? Oh, ¡qué buena idea!, ¡Se viste de CORDERO! El lobo. ¡WOW! Pss, qué maldad, ahí si cuidado, ¿no? Porque contrasta demasiado,— o sea, ¡es un lobo! Te va a comer. Pero lo triste de esto, es que… uno no se da cuenta, o sea, ¿qué vamos a hacer? ¿Quiénes son? ¿Cómo descubrirlos?
El caso es, que ahí está ese primer punto, escondemos lo que somos, — ¡pero lo del traje es lo de menos! Yo apelo aquí a todo nuestro ser, no sólo… nuestra personalidad, todo lo que en realidad somos, en interior, en espíritu. Escondemos lo que somos cuando nos conviene.
Bueno, aquí el punto es que ese personaje, ese escritor dijo eso, que no no intimaba con los que esconden lo que son.
Entonces, eh, pues es fácil, ¿no? Ponerse esa piel de oveja, y usar las redes con s como nuestro atuendo, nuestro disfraz, para presentarnos a los demás, ahora sí que, como mejor queramos, podemos ser lo que queramos.
Y si lo llevamos a tenals formales e importantes…
¡Cuánto nos afectaría que al tú ven nos engañará en cosas importantes! Creyendo nosotros que, que esa persona sería incapaz, o que la conocemos. Pero siempre nos sorprende, ¿no? Que, incluso, ni siquiera existen esas personas, pero tienen toda una realidad ficticia, ¿no? Ha.
Pero se aprende,— o sea, me inspiré ahorita en ese juego, pero para que veas la mente, la mente humana siempre está así, como soñando… qué pudiera ser, lo que hace, lo que comenta, lo que escribe, cómo se comunica con otros seres humanos al momento de divertirse.
Está bien, pero no deja de ser un reflejo de lo que, de que…
Pues de algo, ¿no? Cómo te expresas, qué dices ahí, tras esas esas cosas, ¿no?
Por ejemplo ahorita, — ¿a quién realmente le importaría lo que dijo? ¡Nadie! No hay consecuencias.
Si, ¡pues así es como queremos que sea la vida! A veces queremos hacer y deshacer, sin asumir
ninguna consecuencia. Y que mañana se olvide, no quieres que nadie te reporte el día de mañana, ninguna… no quieres sentirte que debes arrepentirte de algo,— Y para eso, hay que esconder lo que somos, ha. ¿Si te fijas? Ahí está todo conectado, pero repito, es un reflejo. Qué bueno fuera que todo lo dejaran en diversión, pero está bien, también tiene sus riesgos, pero es un medio para ver qué trae la gente realmente, en qué anda, a dónde se inclina.
Pero, pues simplemente fue una idea que se me vino.
Cuidado. Cuidado.
Pues, mucha gente dice, ¿no?
“Fotos de perfil, pongan fotos reales, pongan su perfil real”
Si, ¿no? Si, ¿pero quién va a saber? Nadie puede estar seguro, a menos que realmente conozcas a ciencia cierta a esa persona. De ahí en adelante, no lo podrás saber, hasta que te convenzas cien por ciento. Pero hasta ahí, sabrás que la persona existe,— ahora, para conocerla… uh, ¡todavía no haz comenzado! Porque puedes seguir conociendo lo que es, aunque la llegues a conocer en persona. Por ejemplo; voy a poner un ejemplo mío, yo siempre me arrojo al fuego, pongo los ejemplos y son míos. No hay que tener pena, ceguemos, ni nada, hay que aceptar lo que somos.
Yo chístate vecdws no he colgado lo que voy: Gente que me hace enojar en el camino, pero no es que yo sea así, ¿no? Son rasgos, aspectos, — va desde eso, pues hasta cosas más serias, como los motivos. Entonces, ¿te acuerdas de aquel hombre? Bueno, era mujer, después, ha.
Que se casó con tu tía María Luz; tuvieron una hija. Al poco tiempo ella descubrió que él, pues era gay, un gay al doscientos por ciento. Es decir, tenía a su pareja. Entonces, se divorciaron y pues le aventó todas las cosas del departamento a la calle. Amonos. El caso es que, siendo mujer, ¿si? Tú tía, pues se enamoró, ponle tú,— además, pues no era cualquier persona, era un personaje importante, tenían un… en ese tiempo, imagínate, un penthouse en el centro de la
Ciudad de México, ahí en Reforma, muebles de lujo. Pues cualquiera se puede enamorar, hasta de una muñeca de plástico, — Y se casó, pero en ningún otro momento pensó que él fuera eso. Es un ejemplo.
¿No escondió lo que realmente era, de la mujer con la que se casó? Si.
Si, pues si. Entonces, ¿qué pasa? Si, claro que pasa, nos engañan. En la propia cara nuestra nos
engañan. Ha. Así como a la tía. Pues bueno. Ahí está.
¿Qué más?
No, imaginate que te pasará eso… ¿qué harías? O sea, un hombre acá, bien guapo, ¿no? Y completo en todo sentido, físico y todo, y… no, pues cuidado. Te casas, tú bien enamoradota, casi te lo cacheteas de tan guapo, ha. Y… no pues, resulta que es gay, y pues tú no puedes pasar eso, porque tú no eres esa onda, entonces qué, ¿qué harías?
Ahí… está un poquito difícil, porque no pudiéramos estar hablando de una situación más o menos tratable, porque,— pues los consejeros matrimoniales tradicionales, luego luego apelan a una sesión de terapia, “el perdón, es posible salvar el matrimonio“, y la M cinco, putas tonterías. ¿Esto qué es? Pues las peores tonterías posibles, ¿por qué se inventarán tantas cosas? Pero yo me pregunto: ¿Tendrán eso en su lista? ¿Cómo ayudan a alguien a superar eso? A perdonar a alguien y designe quisiera saber cómo lo hacen, cómo lo harían, ¿han tenido éxito?
“Tú sigue, no te separes, salva tu matrimonio y sigue con tu hombre guapote“
Pues eso sería lo ideal, pero el asunto es: ¿Tú quieres? ¿Tú puedes? ¿Eso sería puede perdonar? Si, pero aunque perdonaras, ¿pudieras continuar viviendo con una persona así?
Hay muchas preguntas, pero, ¿qué harías? De entrada.
Por eso yo… QUIEN ES, QUIERO SABER QUIÉN ES!
Pero, historias que van más allá, y terminan perdiendo el rumbo todos los implicados.
Englobéis si se conocía todavía más luego, eh, pero bueno, estamos bajo el ocultar algo de nosotros, algo muy importante, y si somos capaces de hacerlo a veces, de ocultarlo. Tal vez por eso no se sientan muchos con uno luego, no?
Por eso mejor ser honestos, lo más honesto posible.
Mira que se ha sostenido la llamada, ha estado bien estable.