Hoy es el día, ¿no?
De lo que quieras, es sábado.
Siempre hay que tener una respuesta preparada. A lo que quieras,— ya veo que no agarraste la onda, yo te ayudo a que la agarres.
Ahora sí, ya amerita recordar a tía Vero:
“¿No te da pena? Andar de gorrón“, ah, si yo no voy por la comida, no, nunca vengo yo por la comida. Bueno, era nomas una conmemoración.
Aquí me encontré a un judío ayer, ahí andaba en el jardín. Pasa y se me queda viendo, traía un bastón. Hizo contacto conmigo y yo con él, lo miro, me mira, nos miramos, así como de: ¿Te conozco o qué? — así que mejor decidió: “Buenas tardes, buenas tardes, señor”, me hace una pequeña reverencia, y nomas me saludó. Que desastre, que comunicación tan rara, pero bueno, yo entiendo.
No, pues seguramente va a seguir el rodaje de esa película ya luego.
Los sueños no han sido muy buenos, fíjate que he soñado con personas haciendo y diciendo y
creyendo cosas que antes sólo imaginé, y ahora resulta que,— ahora en mis sueños ahora si son cosas reales, ahora si suceden, y digo: ¿Qué onda con estos sueños? Porque, si te dejan pensando, así cómo es que lo que creí que no sucedería con x persona no sucedería, ¡en mis sueños ya sucedió! Ay, hasta me asusta. Ay, ahora, si, ya, por fin, y despiertas tú, y dices: Ay, que bueno que no, que bueno que si,— dependiendo del sueño. Así, en mis sueños… como que se están realizando cosas que nunca espere que sucedieran, cuando las viví. ¿Qué opinas? Bueno, ahí te dejo eso.
Quiero realmente felicitarte por algo, además de que en realidad pues, yo ya iba de salida y me regresaron, porque cambiaron unos planes. Voy a salir más tarde, nomas quitándome el pequeño polvito que se juntó, aquí nomas, como a dos millas.
Si, felicitarte por lo que me comentaste que sucedió con [fulana,o]
Primero te voy a hablar,— y para mí… me parece muy interesante que lo hayas tomado así, que me lo hayas comentado también, porque, ¡son cosas que me suceden a mí! Pienso que no es coincidencia, es algo que merece un poquito de consideración,— bueno, ahí te va mi
opinión. Primero, que bueno que tienes ese bonito sentir, de observar a, [fulano,a] en este caso su reacción, si, ¿no? Lo percibes, lo notas, sólo observas, no dices nada, te callas,— pero ya hubo un efecto en ti, aunque la otra persona no se de cuenta. Ehh, lo bonito de eso, pues, ¡es justamente eso!— Que, no eres una persona que en situaciones así pues, que realmente tengas una mala intención o ser llevada por motivos… pues que evidencien, ¿no? Una mala voluntad hacia las personas, ¡no les estás realmente desando nada malo! Sino que reconoces, ¿no? Las cosas, y tratas de cambiar,— ¡eso es lo mejor! Que no sólo lo dejas ahí, tratas de… de… de mejorar las cosas o de cambiarlas, si puedes. Y evitarlas la próxima vez.
Eso es muy valioso en cada persona, eso es muy valioso en ti.
Si, hay cualidades valiosas, bonitas, agradables, una persona, esa… ¿eso cómo se llama? Ha. No estoy en una cátedra profesional hoy, no sé cómo se llame, estoy hablando del impulso natural, de lo que platicamos, lo que se observa. No estoy en una cátedra profesional, estoy hablando con mi hija, ¿me entiendes?— O sea, si hay un término para eso, para esa cualidad, esa reacción, esa forma de actuar, sentir, etc. seguramente la hay. No quisiera encasillarme en una en particular, sólo estoy poniendo así, de padre a hija, no como doctor, como científico, como filósofo. Si, ¡eso quería! Que te rieras. Yo no te hablo como filósofo, no, sino con el corazón, sin formalidades, sin buscar las palabras correctas, simplemente… ¡Qué bueno! Para mí eso, si evidencia lo mejor de las personas. ¿Por qué? Porque de lo contrario… la gente no se conduele de nadie,— y si lo hace, lo hace muy tarde, o no permite que eso que siente lo lleve a cambiar, sino que a veces… ¡hasta parece que es peor! Parece que lo motiva a caer más en esos efectos.
Y no es que lo esté tomando yo a mal, sino a que a veces… uno se siente tan mal, que en vez de mejorar, se hunde más, en ese tipo de conductas,— pero, ¡no es que uno quiera ser así!
Pero, como que uno se frustra, quieres evitar ser así, pero siempre caes en eso,— entonces, es mejor sacarlo, ¿no? Tratar de cambiarlo, o por lo menos con las personas que nos conocen o que tienen una relación más cercana a nosotros. El caso es que, ¡nos lleva a cambiar y modificarlo! Eso es lo bueno.
Pues te felicito, porque tienes esa motivación. Te va a llevar a buenos resultados.
Y, pues.