Mafilionne

Astral Rector

Acabo de pasar el túnel, pero aqui estamos, aqui seguimos.
FDNY. Débora desde que ella aplicó ahí se quedó, ya van muchos años.

Pues que le ponga gps. Que le ponga localizador.
Yo sabía yo sabía que yo lo llevaba, porque yo lo sé, hay inhibidores, rastreadores de señal, desde hace mucho tiempo,— y algo muy simple es, las señales de radio, las ondas, las frecuencias de radio, ese tipo de señal que tienen los… pues todo tipo de rádio, amf, fm. Y las ondas de radio siempre son captadas. Entonces, eh, mediante el teléfono o el sistema de rádio, puedes detectar esas frecuencias, y de manera muy simple. O sea, cualquier persona con lo mínimo de tecnologia puede detectarlo, con esas frecuencias de radio. Ahora ya hay sistemas para inhibirlos, bloquearlos, detectarlos. Y yo, inmediatamente lo detecté, dije: Ah si, aqui hay algo. No, pues no importa, que haya lo que haya.

¿Si me escuchas?
Es que me voy acá, por la montaña.

¿La pregunta cuál era exactamente? O sea, entendí todo, pero hay una cuestión directa.
Parece que lo capté, pero ahí te va:

Si, la cuestión con eso es que evidentemente no estamos en un estado que nos gusta, ¿si? Parece que antes te lo he dicho de otras formas, y que, ¡siempre estamos buscando algo! Una u otra cosa en nuestras vidas, eso es lo que hay que descubrir en cada quien. Qué es. Si, qué es lo que hace que recurra a ese estado,— porque finalmente es buscar un estado diferente. Las dietas en sí, sólo son un medio, un recurso, pero hay otras formas y todos tenemos esos… esos escapes. Pueden ser cualquier cosa,— Y en realidad nos contaminan, nos afecta de alguna forma.

Pues mira, te lo voy a poner muy simple continua yo yo con la respuesta qproqur yo me incluyo, tú podrias decir: “¿Tú? ¿Tú te incluyes en el tema?”, Si, yo me incluyo, y fíjate cómo, por qué lo que estoy diciendo,— Es que, todos tenemos algún tipo de… de inclinación, de búsqueda, de experimentar con algo que nos haga sentir diferente. Y yo creo que eso, está bien implantado en todo ser humano, está bien arraigado. Eh, yo te voy a poner aquí una comparación con los seres espirituales, para proseguir con lo que voy a decir.

Eh, en más de una ocasión, hemos sido, los seres humanos, comparados, en semejanza de nuestra constitución, ¿si? A seres espirituales superiores. Y esa referencias son interesantes, porque, yo,— me pongo a ver en mí, el más imperfecto que puede haber, ¿cómo puedo yo ser semejante a una criatura espiritual, con mejores y mayores capacidades? Y sin embargo, SOY semejante a esas criaturas. Incluso, tengo, virtudes, tengo libertades, tengo gustos, tengo placeres que, ¡otras criaturas no tienen! Dicho esto, pues todos estamos en la misma situación, buscando algo que nos haga sentir mejor, algo desconocido,— por eso digo, como si fuera un experimento. Y ese… esa motivación que, está no solo en nosotros, ya dije, sino en seres espirituales con más capacidades que nosotros, como seres humanos, ¡también está en ellos! Estuvo, ha estado por todo el tiempo, hacia querer, en conocer, disfrutar de placeres.

Y…
¡Y lo hemos arriesgado todo! Nuestra vida, nuestra salud, nuestros amigos, todos, todo lo arriesgamos y lo apostamos en búsqueda de ese placer. Entonces, para mí comienza todo ahí. No nos escapamos, nadie se escapa de esa motivación, esa inclinación de querer buscar ese estado. No sé, puede ser de… no sé cómo llamarlo, puede ser de euforia, placer, una sensasionalidad, ¿qué es? ¿Qué es? ¿Qué es? Pues yo creo que cada quien puede describirlo como mejor pueda. Pero, a veces… ¡no necesito una droga en particular para sentirme así de atraído! Y siento eso en mi sangre, como si me estuviera consumiendo, y yo mismo puedo ser el creador de esa droga maligna, que me está llevando a abusar de ese placer que estoy buscando, — que está en mi ser. ¡Y no sé qué es! Pero se siente bien y quiero seguir, ¡quiero más de eso!

Se puede aplicar a cualquier cosa. Por ejemplo, un niño con problemas de obesidad, está así con relación a los chocolates, ¡está exactamente igual que yo con mis inclinaciones! Mis deseos, malos deseos. E igual que el que tiene problemas por la adición a las drogas, ese chico, ese pequeño está igual con relación a abstenerse de los chocolates. Sabe que le hacen daño y lo pueden destruir, pero simplemente no puede resistirlo. Y esconde los chocolates por todas partes, para acceder a ellos cuando teme que se le terminen. Se obsesiona.

Entonces, uno mismo está tentado, inclinado a eso. O sea, ¡ya está en nuestra naturaleza misma! Y lo que estoy diciendo es que nadie se escapa.

Y para ser más exactos, la referencia que estoy dando, Ángeles que; quien sabe cuantas capacidades de Ángeles hayan estado envueltos en esta situación. Se obsesionaron con tener relaciones sexuales con mujeres, seres humanos. ¡Cuántas veces he hecho esa comparativa! ¿Por qué? Porque es bastante intenso, ¡bastante intensa! Y me deja en shock cómo es que un ser superior a mí, ¡pues básicamente me esté envidiando! Ha. Si. Me está envidiando, quiere acceder a lo que yo accedo. POR QUÉ. ¡SI TÚ ESTÁS EN SUPERIORIDAD A MI! QUE PODRIAS DESEAR, TÚ LO TIENES TODO, ERES UN SER PERFECTO.

Pues si, si, se apela a esas malas inclinaciones o inclinaciones egoístas, por no decirlo de otro modo. Egoístas, buscando su propia satisfacción, placer más allá de lo que es tu lugar, tu debido lugar. Tú te preguntas por qué, por qué tienes que recurrir a eso,— ¡lo apuestan todo! Ellos lo apostaron todo, su propia vida, su fama, su estatus de divinidad. Entonces, ahí está, ahí comienza, todo esto es partir de lo mismo, ahí comienza. Para mí, todo cuando
podamos lidiar con eso mira leudé hacer centros de ayuda, grupos de apoyo, hospitales, todo tipo de cosas. Pero al final, si no está en nuestro entendimiento mismo, en nuestra mente, nuestra comprensión… estas cosas,— pienso que poco hacen esos procedimientos. Porque uno es… el ser humano somos muy muy tramposos. Decimos que sí que si a todo, cuando nos estamos burlando por dentro, “Me vale M, jaja. Me vale M y me voy a salir con la mía“, y acabamos haciendo eso. Decimos que si nos vamos a reformar, que si vamos a cambiar, que tenemos el control, ¡pero no es cierto! Somos tramposos, porque dejamos abierta la tentación, a propósito la dejamos abierta, para acceder a ella. Y según nosotros está con candado, doble llave y nadie puede acceder ahí, pero no es verdad.

Entonces, por eso digo que los mecanismos que hay… está muy bien, quizás ha ayudado a muchos, pero no basta. Hay que reformar la mente. Es lo que se tiene que reformar. Los métodos pueden ser buenos, pero si tu mente, si tu espíritu, tu voluntad y entendimiento no está acorde con lo que quieres cambiar… no lo vas a hacer. No lo vas a hacer.

Entonces, eh. Digo, sencillamente, todos, sin excepción, aquí no hay nadie que se escape. Todos sin excepción caemos en esa inclinación de ver qué se siente, de probar y estar en otra… otro estado.

Entonces, aqui la cuestión es:
Ya entendí, buena parte está en mi, entenderlo, qué me motivó, a qué me lleva a estar así y por qué QUIERO ESTAR EN ESE ESTADO. Porque después de todo, vuelvo a decir, a veces no necesitamos ninguna droga para estar en ese estado tan malo malo,— porque, somos
vulnerables, somos muy vulnerables cuando estamos en ese estado. Reímos cuando debemos de callar, somos imprudentes, hablamos de más, nos metemos en cosas que no, decimos que no a lo que hay que decir que sí,— o sea, ¡somos muy vulnerables! Pero así queremos estar, porque todo parece que… ¡nos ponemos en el blanco para que nos disparen!

O sea, ¿Por qué?
¿Por qué buscamos cosas tan terribles?
Qué nos lleva a eso?
¿Qué es ?

Yo creo que cada quien podemos descubrirlo y manejarlo, controlarlo,— Y decidir si quieres vivir así. Al final de cuentas será tu decisión y la de cada quien. Si. Conscientemente, ya te digo, sin que yo me meta nada, yo puedo estar en un estado mental malísimo. Ha. Mi propia psicología, mi propia mente puede llevarme a cosas igualmente terribles, quizás hasta peores,— que, bajo la influencia de alguna droga. Entonces, creo que todo está en el conocimiento de uno mismo. Y, decidir cómo quieres estar y por qué, por qué quieres estar así.

Yo no dudo que las drogas nos hagan sentir placer u otras cosas, si,— están ahí a nuestro alcance, por algo están ahí. El otro día te dije: El problema es que, ¡hay que saber usar esos recursos! Y, como no tenemos esa capacidad, no somos acaoces de controlarlo. Pues es un…
Es un PELIGRO LATENTE.

Para que alguien se separe de eso, es lo mismo tiene que… entender,— por qué está así, qué lo llevó a eso. Y si quiere estar en ese estado, quiere permanecer en ese estado, ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Realmente vale la pena? ¿Realmente te beneficia en algo? — Y si en alguna parte parece que sí, que si te beneficia en algo, eh, digamos, ¿es compensativo del daño? En proporción, ¿te da ese beneficio en proporción a los daños que te causa?— Pero acuérdate, somos muy tramposos y podemos decir que sí, que compensa. Y esa es… ¡ese es el problema! Nos corrompemos voluntariamente. Entonces, nos engañamos y solamente nos gusta
permanecer y seguir en ese estado. Entonces, creo es una decisión, es una elección que todos
tomamos y ahí queremos estar. Ahora, no es el caso de todos, hay quien realmente… ya es muy difícil, porque hay daño mental, daño psicologico. Hay que tener en cuentes otros factores que hacen menos,— digo, hacen más grave y más difícil. ¡Hay quien ya no puede ni pensar! O sea, ni entiende nada ya, sus neuronas ya se afectaron, ¿cómo va a entender? Completamente, no.

Si, tan joven, hay que comprender que hay daños emocionales que, nos incapacitan de cierto modo.

Y pues, yo no digo que no sea posible, sólo digo que es más difícil y más peligroso,— más peligroso.

Entonces, para alejarse de ahí, si alguien está bajo esa situación y tiene problemas emocionales muy difíciles… uh, créeme que, yo no diría,— o sea, ¿quién estaría capacitado para ayudar a alguien así? A veces uno piensa en: “Tu mamá, tu papá, tu mejor amigo”, quién. A veces es un perro el que salva a la persona. Ha! Un gato. Una fecha, un recuerdo,— ¿te acuerdas lo que decíamos de los recuerdos? Aquí vino a caer: “Los buenos recuerdos te pueden salvar la vida“, entonces, eh, uno mismo pudiera llegar a ese entendimiento, usar los medios para poder salir de esa situación, ¡escapar! Pues de esa esclavitud, de las drogas o de la depresión. Para aquellos que no necesitan meterse nada y están de lo peor, o, estamos de lo peor. Entonces, a veces la gente no sabe cómo ayudar, ¿si? Y hace de todo,— ¡y precisamente hace todo equivocado! Porque nada de lo que hace ayuda. Ha.

Pero uno si puede, uno mismo si puede detectar qué es, qué puede ser.
Créeme que, a veces puede ser algo muy sencillo para salir de ahí. Pero puede ser tan… complicado, como nosotros mismos queramos. ¿Por qué? Porque aunque yo lleve una foto en mi cartera, de la persona que me hace, eh, regresar cada vez, ha, queramos tal si yo siempre te nunca me animo a sacar esa foto y verla, aunque la tenga aquí mismo, en mi pecho. ¿Me explico?

Que hace es puede ser muy sencillo, nuestros recuerdos,— pero no queremos acceder a ellos o YA NO PODEMOS, porque ya no tenemos la capacidad que hemos perdido, esa voluntad, ese querer. ¿Hm? Entonces, aunque somos muy,— pues resumiendo y ya, todo. Somos muy privilegiados que se nos compare con seres superiores a nosotros.

Somos muy sensibles, muy vulnerables, muy débiles, muy frágiles. Si. ¿Y cómo le llamaríamos a alguien que se deja influir fácil? No sabría cuál es la palabra correcta, pero también somos eso, somos seres humanos que nos dejamos influir muy fácilmente, con cosas que… nos van a hacer
daño,— ¡pero estamos tan atraídos a la idea! Que accedemos fácil. Aceptamos muy fácil. Ha.
Cuando, todo eso es el comienzo, eh. El proceso pues, uf, es muy largo. Eso a pensas son las bases, para comenzar, eso es el calentamiento. Ha. A penas vas a entrar a la cancha y te vas a preparar.

‘Yo vengo aquí a jugar’, a ver, a ver…
‘Quiero ser un ganador’, okay.

Le dices a tu entrenador.
Te dice: “Aquí lo primero es eso, esa bola todavía ni la toques, ni pelota hay todavia, están allá“. Tú ya quieres agarrara el halo y jugar,— no, espérate.

Si, esto que yo estoy diciendo es así, o sea, aquí no, todavía no es cosa de agarrar el balón. A penas es prepararse, para qué estás ahí, entiende cómo es este terreno, ve las medidas, cómo funciona esto,— así funciona. Hay que ver dónde está uno parado, pues, de qué se trata el asunto. Esto es a penas de qué se trata, cómo afrontarlo, cómo empezar,— empezar a jugar. El proceso, ah, pues ya es un desarrollo. Esté donde esté cada quien. Es preparar tu mente. Es eso. Para todo lo que ya dijimos.

Exacto. Ya cuando tú dices: ‘Es hora de comenzar, yo quiero proceder’, pues comienzas a poner a prueba de lo que eres capaz, realmente. Si. ¿Y por qué lo digo así? ¿Por qué? Porque como te digo, no vale… eh, métodos,— si nuestra mente no está preparada. Por eso digo que, esto es un comienzo, es primero preparar tu conciencia, tu mentalidad, tu razonamiento de las cosas.
Si no pasas primero por ese proceso, ¡no va a valer nada de lo que hagas! Créeme. No digo que no sirva ir aquí y allá, hacer cosas muy con jenas correr, nadar, pueden ser muchas cosas y están bien. Pero por sí mismas no lograrán nada, si tu mente no está enfocada, no está preparada. Es la actitud para preparar tu APTITUD. Primero la actitud, para ver qué tan apto eres,— para después analizar y ver qué tan apto eres para lo que te quieres proponer. ¿Si?

Y lo que estoy diciendo es bien fácil: No hay nadie concreto que nos pueda ayudar, si nosotros
mismos no dejamos que eso suceda. No hay métodos que nos ayuden si nosotros no
desbloqueamos el acceso a nuestros… a nuestra mente, nuestro espíritu,— ¿qué nos está dañando? Es decir, hay algo que nos está afectando, QUÉ ES.

Si a nadie se lo revelamos, pero si recurrimos a las drogas para inhibirlo, o transformarlo,— ha. A veces queremos transformarnos, ¿no? Queremos ser superhéroes, reírnos de nuestro fracaso, cuando realmente lo que necesitamos es llorar. AH, NO, PERO YO CÓMO VOY A LLORAR, NO.
Entonces, no hay que hacer lo que no podemos hacer, no hay que intentarlo hacer sin ayuda. Hacer cosas así, si no estamos capacitados, preparados,— por eso siempre andamos, pues yo dije, experimentando. Y después acabamos más perdidos, ¿no? ¡Ya no sabemos cómo comenzó el problema! Porque lo achacamos a cualquier cosa, ‘ah, es que mi papá, mi abuelo’, si, está bien, si,— pero se agravó la situación, ¡la agravé! Porque, pues, lo estoy diciendo. Por estar experimentando, ‘todos son culpables de la situación en la que estoy, todos y todo’,— O sea, ya no sabemos cómo comenzó y cómo salir, precisamente. Pero no tiene que ser así.

Entonces, eso es, ¿no? Es tu mente primero, ante todo.

Fíjate, lo comentaba,— ¡y pueden ser cosas muy simples! Un simple recuerdo, lo que te ayude a tener una motivación poderosa, firme, saludable, y lograr salir de ahí. O sea, eh, fíjate, había un caballo,— ahí va la historia, ja,

Había un caballo que se llamaba el chavo.
Y se sabía el camino de ida y vuelta, a un lugar donde estaba un establo. Eran tres km, tal vez cuatro km. Se sabía de memoria cada metro. Pero en el trayecto, tenía que cruzar una carretera, ¡y también sabía en qué punto cruzar! Ha. Lo que no sabía es si venían los carros o no, a él no le importaba, pero sabía dónde cruzar y a dónde seguir del otro lado ¡Qué maravilla! A tal grado que, tú te subías, lo montabas, y no tenías que hacer nada, más que dejarlo ir. Lo ponías en modo de que caminara, y llegaba hasta allá, y allá se paraba él solo, llegando al punto, ahí.

Entonces, ¿por qué estoy hablando de esto? ¿Por qué? Porque a veces, ¡podemos ser justamente como ese caballo! No necesitamos de ningún conductor, no necesita, sí, que nadie nos guíe, que nadie nos esté parando, achicoteando, castigando, GENTE POR AQUI, RIDÍCULA COSA, POR LA CARRETERA, NO SABE NI CRUZAR LA CALLE.

Porque ya uno mismo sabe. Ya sabe cómo lograrlo. ¿Por qué no? ¿Por qué es tan borroso el camino que debemos seguir? ¡Si un caballo lo recuerda! Porque ya lo ha recorrido, ya se…
Es una semejanza. Si ya sabemos lo que, o sea, cómo hay que proceder,— o como ese caballo, lo que hay que recorrer. Él  no necesitaba nada, de hecho él un día se fue él solo con una carreta. ¿Cómo fue? Sucedió que cargaron la carreta de una paja que se llama Alfalfa. Es un una tipo de alimento para las vacas. ¡Pero hacía tanto calor! Que, de camino, tío Adrián decidió parar brevemente e ir a echarse un chapuzón al río. Entonces, detuvo al chavo, de camino a
la casa, cargado de ese pasto, y lo dejó ahí detenido en el camino. No se iba a tardar, fue, se echó el chapuzón. Cuando salió, el caballo ya se había ido. Dónde ESTÁ. No, pues sigue el rastro,— todo el rastro indicaba que iba hacia la casa. Ahí va, hacia el Rancho, ¡el caballo ya
estaba allá en la casa! ¿Cómo cruzó la carretera? ¿Cómo lo hizo?

Entonces, ¿en qué estoy pensando? En que, uno… ¿te fijas que tramposos?

‘NO, ¿YO? PERO CÓMO, YO NO PUEDO’
Si, tal vez no, tal vez no,— pero si somos sabios, a veces con un mínimo de recursos, podemos seguir adelante. A penas… nada más con que reconozcamos el camino, ¡podemos seguí adelante con casi nada de ayuda! Y yo sé que lo que estoy diciendo es difícil de entender, pero sólo lo estoy aplicando a una cosa, no todo el aspecto de la vida, a que, — nosotros en el fondo sabemos qué necesitamos para afrontar las cosas más difíciles en la vida. Sólo nosotros mismos sabemos qué es lo que necesitamos, y nosotros mismos podemos bloquear el acceso a esos recursos. Entonces, ¡nosotros mismos nos vamos a dificultar el proceso! Porque no queremos, porque nos sentimos muy mal, por las razones que sean,— pero en realidad, a veces son pocas cosas o muy sencillas las que necesitamos.

¡A veces con un poco de atención! Fíjate, hasta las plantas cuando tú les hablas, cuando las tratas bien… ¡el pelo! Si te lo cortan a jalones, te vas quedar calva, se te va a caer el pelo. Fíjate, cómo reaccionan las plantas, el pelo no va a crecer bien. La gente dice: “Ay, es que tú eres muy sensible“, ¡es que todos somos así! A nadie le gusta que lo traten a cachetadas, a gritos, no funcionamos bien así. Entonces, a veces con que se nos preste atención, a veces es todo lo que necesitamos, fíjate.

Hay otros que sólo es por diversión,— yo creo que ahí ya es por divertirse, es por… por nada más mero placer, bueno, en ese caso yo creo que, más, más mayormente deberían tener el control. Porque si vas a usar las drogas para eso, entonces creo que… ¡eso déjaselo para el que trae problemas!— Si vas a usar nomas para divertirte, estar difrirqndo según tú, pues entonces deberías ser capaz de controlar, así de fácil. Porque no tienes ningún pretexto válido. Ay, que, ‘sólo para pasarla bien’, ah, bueno. Entonces deberías tener el control. QUÉ ES ESO, NO SEAS RIDÍCULO. ENTONCES AFRONTA LAS CONSECUENCIAS,— si te gusta divertirte así. El día que te atropellen… ¡pues todos felices! Era por diversión.

Debes ser capaz de afrontar las consecuencias. ¡Déjaselo a un demente! Un desubicado, alguien que se quiere cuidador sr
Si uno lo va a hacer por diversión, diverusoninoemrnte digo, entonces deberíamos tener la capacidad de controlar. ¡Porque está uno consciente! Está uno con la cordura que necesitas para saber, ‘¿Sabes qué? ME VOY A EMPEDAR, CONSCIENTEMENTE. Me voy a poner bien mal, entonces… voy a preparar todo‘. Estás consciente, deberías saber a qué te va a llevar todo eso, el resultado, eso lo estoy diciendo. Cuando alguien que sólo hace por satisfacción, placer,— eso es diferente a todo lo anterior que yo estoy diciendo, porque son circunstancias diferentes. Y ahí más, pero bueno, hasta ahí.

Mira, no te preocupes. Después de todo, lo que hablamos de algún modo siempre tiene que ver
contigo, conmigo. Y aunque sea quizás en segunda persona, idirectamente, sabemos cómo embona, ¿no? Cómo encaja en cada quien.

Entonces, pues es un arte. Tal vez hemos logrado refinar esa comunicación, como… embellecer ese resultado de, pues primero haber establecido una comunicación pues abierta, buena. Y tal vez ahora hemos refinado, ¿no? Y podemos ser más directos, más abiertos, más honestos. Pero de todas formas está ahí impregnado, parte de mi, parte de ti,— y de algún modo nos ha hecho bien, quizás hasta mal, sea lo que sea. Pero expresarse así, pues saca de todo. Pero, nos
ha hecho bien. Sea como sea. No te preocupes. El tiempo que tú preguntes, por la motivación que tú quieras, ¡también me beneficia a mí! Si. En serio. Si no entonces nos aburriríamos muy rápido. ¿No crees? No sabríamos de qué hablar. Nos beneficiamos los dos, uno porque quiere escuchar al otro, otro porque quiere que lo escuchen. Pues es una compensación mutua,— ¡pero así somos! Los seres humanos así somos, muy complejos, muy interesantes, pero a veces podemos ser muy misteriosos, muy insondables. Y esto, esta clase de comunicación ayuda, ¿no? Como a, desenmascararnos un poco, a revelarnos un poco, lo que en verdad somos.

Es interesante.

Posted in ,